<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?>
<?xml-stylesheet href="https://rss.buzzsprout.com/styles.xsl" type="text/xsl"?>
<rss version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:podcast="https://podcastindex.org/namespace/1.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:psc="http://podlove.org/simple-chapters" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
  <atom:link href="https://rss.buzzsprout.com/2639318.rss" rel="self" type="application/rss+xml" />
  <atom:link href="https://pubsubhubbub.appspot.com/" rel="hub" xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" />
  <title>Antorcha Nueva - Neue Fackel</title>

  <lastBuildDate>Thu, 10 Sep 2026 09:48:43 -0400</lastBuildDate>
  <link>https://antorchanueva.buzzsprout.com</link>
  <language>es-pe</language>
  <copyright>© 2026 Antorcha Nueva - Neue Fackel</copyright>
  <podcast:locked>yes</podcast:locked>
    <podcast:guid>606b9e3a-0ba0-5eae-892f-aa6d60a6f9f5</podcast:guid>
  <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
  <itunes:type>episodic</itunes:type>
  <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  <description><![CDATA[<p>🇵🇪 Antorcha Nueva es una voz dominicana que se levanta desde la fe para hablarle a este tiempo. Cada episodio reúne predicaciones, conferencias y artículos de opinión que miran la realidad social, política y personal a la luz de la Palabra — sin rodeos, sin miedo a incomodar. No es un podcast de consuelo fácil: es una antorcha que se enciende para señalar lo que otros prefieren callar, y para sostener la fe de quienes buscan una palabra clara en medio del ruido. Desde el Peru, con la convicción de que la fe también tiene algo que decir sobre lo que pasa en la calle, en la política y en la vida cotidiana.</p><p><b>&nbsp;</b></p><p>🇩🇪 Antorcha Nueva – Neue Fackel ist eine dominikanische Stimme, die aus dem Glauben heraus zu unserer Zeit spricht. Der Podcast versammelt Predigten, Vorträge und Meinungsbeiträge, die gesellschaftliche, politische und persönliche Fragen im Licht des biblischen Wortes betrachten – klar, unbequem, ohne Beschönigung. Kein Podcast des leichten Trostes, sondern eine Fackel, die anspricht, was andere lieber verschweigen, und Halt gibt für alle, die in lauter Zeit nach einem klaren Wort suchen. Aus Peru – davon überzeugt, dass der Glaube mitreden kann, wo Straße, Politik und Alltag einander begegnen.</p>]]></description>
  <generator>Buzzsprout (https://www.buzzsprout.com)</generator>
  <itunes:owner>
    <itunes:name>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:name>
  </itunes:owner>
  <image>
     <url>https://storage.buzzsprout.com/iprbccc44wdiuduwhk77ftxs6cur?.jpg</url>
     <title>Antorcha Nueva - Neue Fackel</title>
     <link>https://antorchanueva.buzzsprout.com</link>
  </image>
  <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/iprbccc44wdiuduwhk77ftxs6cur?.jpg" />
  <itunes:category text="Religion &amp; Spirituality" />
  <item>
    <itunes:title>Cuidado si todos te aplauden / Die Versuchung, allen zu gefallen (Lc 6, 20-26)</itunes:title>
    <title>Cuidado si todos te aplauden / Die Versuchung, allen zu gefallen (Lc 6, 20-26)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme 🇵🇪 Cuidado si todos te aplauden (🇩🇪 siehe unten: Die Versuchung, allen zu gefallen)  Todos conocemos las primeras palabras de este pasaje: "Dichosos los pobres". Pero casi nadie se detiene en la última frase, la más incómoda de todas: "¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!" Una mirada distinta a un texto que solemos leer solo por la mitad. Reflexión del Padre Max del 9 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 20-26 Casi siempre que se predica este pasaje, nos quedamos en el ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>🇵🇪 Cuidado si todos te aplauden</p><p>(🇩🇪 siehe unten: Die Versuchung, allen zu gefallen) </p><p><em>Todos conocemos las primeras palabras de este pasaje: &quot;Dichosos los pobres&quot;. Pero casi nadie se detiene en la última frase, la más incómoda de todas: &quot;¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!&quot; Una mirada distinta a un texto que solemos leer solo por la mitad.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 9 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 20-26</p><p>Casi siempre que se predica este pasaje, nos quedamos en el contraste entre pobres y ricos. Y tiene sentido, porque ahí está el corazón del Evangelio. Pero hoy quiero fijarme en la última línea, la que casi nadie comenta: &quot;¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!&quot;</p><p>Suena raro, ¿no? Uno pensaría que caerle bien a todo el mundo es algo bueno. Pero Jesús lo pone junto a los otros &quot;ayes&quot;: junto a los ricos que ya tienen su consuelo, junto a los que ríen sin ver el sufrimiento ajeno. Y añade algo que explica todo: &quot;así trataban sus padres a los falsos profetas.&quot; El falso profeta no es el que se equivoca por ignorancia. Es el que dice siempre lo que la gente quiere oír, el que nunca incomoda a nadie, porque ha aprendido que gustar a todos es más cómodo que decir la verdad.</p><p>Yo mismo trabajé muchos años en el mundo de los medios de comunicación, y conozco bien esa tentación desde dentro: la presión de decir lo que agrada, de no incomodar a nadie, de medir cada palabra según cuánto aplauso o cuánto rechazo va a generar. No es una tentación ajena ni lejana; es muy real, y muchas veces sutil.</p><p>Y aquí hay algo que nos toca de cerca a todos. Vivimos rodeados de aplausos fáciles: nos gusta que nos feliciten, que compartan lo que decimos, que nadie se moleste con nosotros. Y poco a poco, sin darnos cuenta, empezamos a medir si algo es verdad según cuánta gente lo aprueba, en lugar de medir si algo es verdad según el Evangelio.</p><p>Los profetas de verdad casi nunca fueron populares. Incomodaron a los poderosos de su tiempo, y por eso muchos terminaron mal. Jesús mismo, el que hoy pronuncia estas palabras, terminaría en una cruz, no rodeado de aplausos. Quien de verdad denuncia una injusticia, quien defiende a alguien que nadie más defiende, no suele salir con muchos &quot;me gusta&quot;. Sale, casi siempre, con algunas puertas cerradas.</p><p>Esto no significa que debamos buscar que nos odien, como si el conflicto fuera una virtud. Tampoco se trata de volvernos quejosos por costumbre, de contradecir por contradecir, buscando siempre algo que criticar. Eso tampoco es fidelidad al Evangelio, es solo otra forma de vivir peleado con el mundo. Y agradar no siempre es sospechoso: hay una alegría sencilla, sana, en llevarse bien con la gente. La pregunta de Jesús es otra, más fina: ¿por qué callo lo que callo? ¿Por prudencia y amor, o porque tengo miedo de que dejen de hablar bien de mí?</p><p>Esta semana, antes de callar algo por no incomodar, vale la pena hacerse una sola pregunta: ¿me estoy quedando callado por amor, o por miedo a perder el aplauso?</p><p>Die Versuchung, allen zu gefallen (Lk 6,20-26)</p><p><em>Die ersten Worte dieses Textes kennen wir alle: &quot;Selig, die Armen.&quot; Kaum jemand bleibt aber beim letzten Satz stehen, dem unbequemsten von allen: &quot;Wehe, wenn euch alle loben!&quot; Ein anderer Blick auf einen Text, den wir meist nur zur Hälfte lesen.</em></p><p>Fast immer, wenn dieser Text gepredigt wird, bleiben wir beim Gegensatz zwischen Armen und Reichen stehen. Und das macht Sinn, denn genau dort liegt der Kern des Evangeliums. Heute möchte ich mich aber der letzten Zeile widmen, die kaum jemand kommentiert: &quot;Wehe, wenn euch alle loben!&quot;</p><p>Klingt seltsam, oder? Man würde meinen, bei allen gut anzukommen sei etwas Gutes. Doch Jesus stellt diesen Satz neben die anderen Weherufe: neben die Reichen, die ihren Trost schon haben, neben jene, die lachen, ohne das Leid der anderen zu sehen. Und er liefert die Erklärung gleich mit: &quot;Denn ebenso haben es ihre Väter mit den falschen Propheten gemacht.&quot; Der falsche Prophet ist nicht der, der sich aus Unwissenheit irrt. Es ist der, der immer sagt, was die Leute hören wollen, der niemanden je stört – weil er gelernt hat, dass es bequemer ist, allen zu gefallen, als die Wahrheit zu sagen.</p><p>Ich selbst habe viele Jahre im Medienbereich gearbeitet und kenne diese Versuchung von innen: den Druck, das zu sagen, was gefällt, niemanden zu stören, jedes Wort danach abzuwägen, wie viel Beifall oder wie viel Ablehnung es bringt. Das ist keine ferne, fremde Versuchung – sie ist sehr real, und oft ziemlich subtil.</p><p>Und das betrifft uns alle. Wir leben umgeben von leicht verdientem Applaus: Wir mögen es, gelobt zu werden, geteilt zu werden, dass sich niemand an uns stört. Und ohne es zu merken, fangen wir an, die Wahrheit einer Sache daran zu messen, wie viele Leute ihr zustimmen – statt daran, ob sie mit dem Evangelium übereinstimmt.</p><p>Echte Propheten waren fast nie beliebt. Sie störten die Mächtigen ihrer Zeit, und für viele endete das schlecht. Jesus selbst, der diese Worte hier ausspricht, wird am Kreuz enden – nicht umjubelt von Applaus. Wer eine Ungerechtigkeit wirklich anprangert, wer jemanden verteidigt, den sonst niemand verteidigt, sammelt meist keine &quot;Gefällt mir&quot;-Klicks. Eher schließen sich einige Türen!</p><p>Das heißt nicht, dass wir Ablehnung suchen sollten, als wäre der Konflikt an sich schon eine Tugend. Es geht auch nicht darum, zum notorischen Nörgler zu werden, der aus Gewohnheit widerspricht, immer etwas zum Kritisieren sucht. Auch das ist keine Treue zum Evangelium – nur eine andere Art, mit der Welt im Streit zu liegen. Und gemocht zu werden ist nicht automatisch verdächtig: Es gibt eine einfache, gesunde Freude darin, gut mit anderen auszukommen. Jesu Frage ist eine andere, feinere: Warum schweige ich, wenn ich schweige? Aus Klugheit und Liebe – oder aus Angst, dass man aufhört, gut von mir zu reden?</p><p> </p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>🇵🇪 Cuidado si todos te aplauden</p><p>(🇩🇪 siehe unten: Die Versuchung, allen zu gefallen) </p><p><em>Todos conocemos las primeras palabras de este pasaje: &quot;Dichosos los pobres&quot;. Pero casi nadie se detiene en la última frase, la más incómoda de todas: &quot;¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!&quot; Una mirada distinta a un texto que solemos leer solo por la mitad.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 9 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 20-26</p><p>Casi siempre que se predica este pasaje, nos quedamos en el contraste entre pobres y ricos. Y tiene sentido, porque ahí está el corazón del Evangelio. Pero hoy quiero fijarme en la última línea, la que casi nadie comenta: &quot;¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!&quot;</p><p>Suena raro, ¿no? Uno pensaría que caerle bien a todo el mundo es algo bueno. Pero Jesús lo pone junto a los otros &quot;ayes&quot;: junto a los ricos que ya tienen su consuelo, junto a los que ríen sin ver el sufrimiento ajeno. Y añade algo que explica todo: &quot;así trataban sus padres a los falsos profetas.&quot; El falso profeta no es el que se equivoca por ignorancia. Es el que dice siempre lo que la gente quiere oír, el que nunca incomoda a nadie, porque ha aprendido que gustar a todos es más cómodo que decir la verdad.</p><p>Yo mismo trabajé muchos años en el mundo de los medios de comunicación, y conozco bien esa tentación desde dentro: la presión de decir lo que agrada, de no incomodar a nadie, de medir cada palabra según cuánto aplauso o cuánto rechazo va a generar. No es una tentación ajena ni lejana; es muy real, y muchas veces sutil.</p><p>Y aquí hay algo que nos toca de cerca a todos. Vivimos rodeados de aplausos fáciles: nos gusta que nos feliciten, que compartan lo que decimos, que nadie se moleste con nosotros. Y poco a poco, sin darnos cuenta, empezamos a medir si algo es verdad según cuánta gente lo aprueba, en lugar de medir si algo es verdad según el Evangelio.</p><p>Los profetas de verdad casi nunca fueron populares. Incomodaron a los poderosos de su tiempo, y por eso muchos terminaron mal. Jesús mismo, el que hoy pronuncia estas palabras, terminaría en una cruz, no rodeado de aplausos. Quien de verdad denuncia una injusticia, quien defiende a alguien que nadie más defiende, no suele salir con muchos &quot;me gusta&quot;. Sale, casi siempre, con algunas puertas cerradas.</p><p>Esto no significa que debamos buscar que nos odien, como si el conflicto fuera una virtud. Tampoco se trata de volvernos quejosos por costumbre, de contradecir por contradecir, buscando siempre algo que criticar. Eso tampoco es fidelidad al Evangelio, es solo otra forma de vivir peleado con el mundo. Y agradar no siempre es sospechoso: hay una alegría sencilla, sana, en llevarse bien con la gente. La pregunta de Jesús es otra, más fina: ¿por qué callo lo que callo? ¿Por prudencia y amor, o porque tengo miedo de que dejen de hablar bien de mí?</p><p>Esta semana, antes de callar algo por no incomodar, vale la pena hacerse una sola pregunta: ¿me estoy quedando callado por amor, o por miedo a perder el aplauso?</p><p>Die Versuchung, allen zu gefallen (Lk 6,20-26)</p><p><em>Die ersten Worte dieses Textes kennen wir alle: &quot;Selig, die Armen.&quot; Kaum jemand bleibt aber beim letzten Satz stehen, dem unbequemsten von allen: &quot;Wehe, wenn euch alle loben!&quot; Ein anderer Blick auf einen Text, den wir meist nur zur Hälfte lesen.</em></p><p>Fast immer, wenn dieser Text gepredigt wird, bleiben wir beim Gegensatz zwischen Armen und Reichen stehen. Und das macht Sinn, denn genau dort liegt der Kern des Evangeliums. Heute möchte ich mich aber der letzten Zeile widmen, die kaum jemand kommentiert: &quot;Wehe, wenn euch alle loben!&quot;</p><p>Klingt seltsam, oder? Man würde meinen, bei allen gut anzukommen sei etwas Gutes. Doch Jesus stellt diesen Satz neben die anderen Weherufe: neben die Reichen, die ihren Trost schon haben, neben jene, die lachen, ohne das Leid der anderen zu sehen. Und er liefert die Erklärung gleich mit: &quot;Denn ebenso haben es ihre Väter mit den falschen Propheten gemacht.&quot; Der falsche Prophet ist nicht der, der sich aus Unwissenheit irrt. Es ist der, der immer sagt, was die Leute hören wollen, der niemanden je stört – weil er gelernt hat, dass es bequemer ist, allen zu gefallen, als die Wahrheit zu sagen.</p><p>Ich selbst habe viele Jahre im Medienbereich gearbeitet und kenne diese Versuchung von innen: den Druck, das zu sagen, was gefällt, niemanden zu stören, jedes Wort danach abzuwägen, wie viel Beifall oder wie viel Ablehnung es bringt. Das ist keine ferne, fremde Versuchung – sie ist sehr real, und oft ziemlich subtil.</p><p>Und das betrifft uns alle. Wir leben umgeben von leicht verdientem Applaus: Wir mögen es, gelobt zu werden, geteilt zu werden, dass sich niemand an uns stört. Und ohne es zu merken, fangen wir an, die Wahrheit einer Sache daran zu messen, wie viele Leute ihr zustimmen – statt daran, ob sie mit dem Evangelium übereinstimmt.</p><p>Echte Propheten waren fast nie beliebt. Sie störten die Mächtigen ihrer Zeit, und für viele endete das schlecht. Jesus selbst, der diese Worte hier ausspricht, wird am Kreuz enden – nicht umjubelt von Applaus. Wer eine Ungerechtigkeit wirklich anprangert, wer jemanden verteidigt, den sonst niemand verteidigt, sammelt meist keine &quot;Gefällt mir&quot;-Klicks. Eher schließen sich einige Türen!</p><p>Das heißt nicht, dass wir Ablehnung suchen sollten, als wäre der Konflikt an sich schon eine Tugend. Es geht auch nicht darum, zum notorischen Nörgler zu werden, der aus Gewohnheit widerspricht, immer etwas zum Kritisieren sucht. Auch das ist keine Treue zum Evangelium – nur eine andere Art, mit der Welt im Streit zu liegen. Und gemocht zu werden ist nicht automatisch verdächtig: Es gibt eine einfache, gesunde Freude darin, gut mit anderen auszukommen. Jesu Frage ist eine andere, feinere: Warum schweige ich, wenn ich schweige? Aus Klugheit und Liebe – oder aus Angst, dass man aufhört, gut von mir zu reden?</p><p> </p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19784421-cuidado-si-todos-te-aplauden-die-versuchung-allen-zu-gefallen-lc-6-20-26.mp3" length="3402612" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/tfc81m00mtw0h2ytz1o2jaf9jb7n?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19784421</guid>
    <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 19:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19784421/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19784421/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19784421/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19784421/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>280</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Libres para el bien, no vigilados por la norma</itunes:title>
    <title>Libres para el bien, no vigilados por la norma</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme El sábado nació dos veces: como eco del descanso de Dios en la creación, y como memoria de la esclavitud en Egipto. Jesús no lo rompe, lo cumple — devolviéndole ese doble sentido frente a quienes solo vigilaban para acusarlo. Reflexión del Padre Max del 7 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 6-11 Imaginemos la escena un momento. Un hombre entra a la sinagoga con la mano derecha paralizada, seguramente acostumbrado a esconderla, a que nadie la mire mucho. Y ese día, en vez de compasi...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>El sábado nació dos veces: como eco del descanso de Dios en la creación, y como memoria de la esclavitud en Egipto. Jesús no lo rompe, lo cumple — devolviéndole ese doble sentido frente a quienes solo vigilaban para acusarlo.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 7 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 6-11</p><p>Imaginemos la escena un momento. Un hombre entra a la sinagoga con la mano derecha paralizada, seguramente acostumbrado a esconderla, a que nadie la mire mucho. Y ese día, en vez de compasión, lo que hay alrededor son ojos calculadores: los escribas y los fariseos no están mirando su mano, están vigilando a Jesús, esperando el momento exacto para acusarlo.</p><p>Jesús no se esconde. Pone al hombre en medio, delante de todos, y hace una pregunta que todavía hoy incomoda: &quot;¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o dejarla morir?&quot; Nadie responde. Y en ese silencio se nota algo: la pregunta ya no era sobre la Ley. Era sobre ellos mismos.</p><p>Vale la pena recordar para qué había nacido el sábado. En el relato de la creación, Dios mismo descansa el séptimo día, no porque estuviera cansado, sino para enseñarnos algo: ni siquiera Dios necesita estar siempre produciendo, y el ser humano, hecho a su imagen, tampoco fue creado para trabajar sin parar. El descanso, entonces, no es un lujo ni una debilidad; está escrito desde el principio en el mismo orden de la creación.</p><p>Pero el sábado tiene todavía otra raíz, quizás más concreta. La Ley lo explica recordando la esclavitud en Egipto: descansa, para que también descanse tu esclavo, tu animal, el extranjero que vive contigo, porque tú también fuiste esclavo, y alguien te liberó. Ahí el sábado deja de ser solo una imitación de Dios y se convierte en un escudo para el débil: un día en que nadie, ni el más pobre, ni el más explotado, puede seguir siendo tratado como una simple herramienta de trabajo. El sábado nació, entonces, dos veces: como eco de la creación, y como memoria de la liberación.</p><p>Y sin embargo, con los años, algo se invirtió. Lo que había nacido para proteger a la persona terminó convertido en una red de normas que, en vez de cuidar, vigilaban. La regla, que debía servir a la vida, empezó a exigir que la vida se detuviera frente a ella. Y esto no es solo cosa de hace dos mil años: también a nosotros nos pasa. Reglas de familia, costumbres de barrio, incluso normas de nuestra propia parroquia, que un día nacieron para cuidar a alguien, y que hoy repetimos sin preguntarnos si todavía cuidan a alguien o si ya solo sirven para juzgar quién las cumple y quién no.</p><p>Jesús no rompe el sábado. Lo cumple de verdad, hasta el fondo, devolviéndole su doble sentido original: un día para que la vida crezca, como en la creación, y un día que libera, como en el Éxodo. Por eso no le importa el murmullo de los que vigilan. Mira al hombre, no a la norma, y le dice: &quot;Extiende la mano.&quot; Y el hombre, que llevaba quién sabe cuántos años escondiéndola, la extiende. Ese gesto tan simple es, en el fondo, un acto de libertad.</p><p>Me pregunto cuántas manos paralizadas tenemos hoy nosotros, escondidas por miedo a que alguien nos juzgue en vez de ayudarnos a extenderlas: la mano que no perdona porque &quot;así se hacen las cosas aquí&quot;, la mano que no pide ayuda porque &quot;un hombre no llora&quot;, la mano que no se atreve a empezar de nuevo porque el barrio ya la clasificó.</p><p>Esta semana, miremos con cuidado nuestras propias reglas, las que seguimos sin pensar, y preguntémonos si todavía cuidan a alguien, o si ya solo vigilan. Y donde encontremos una mano escondida —la nuestra o la del que tenemos al lado— atrevámonos a decirle lo que dijo Jesús: extiéndela.</p><p>  Foto de <a href='https://unsplash.com/de/@cuvii?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Cuvii</a> en <a href='https://unsplash.com/de/fotos/eine-hand-die-sich-mit-licht-ausstreckt-oqPu5zBXw7E?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>El sábado nació dos veces: como eco del descanso de Dios en la creación, y como memoria de la esclavitud en Egipto. Jesús no lo rompe, lo cumple — devolviéndole ese doble sentido frente a quienes solo vigilaban para acusarlo.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 7 de septiembre de 2026 sobre Lucas 6, 6-11</p><p>Imaginemos la escena un momento. Un hombre entra a la sinagoga con la mano derecha paralizada, seguramente acostumbrado a esconderla, a que nadie la mire mucho. Y ese día, en vez de compasión, lo que hay alrededor son ojos calculadores: los escribas y los fariseos no están mirando su mano, están vigilando a Jesús, esperando el momento exacto para acusarlo.</p><p>Jesús no se esconde. Pone al hombre en medio, delante de todos, y hace una pregunta que todavía hoy incomoda: &quot;¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o dejarla morir?&quot; Nadie responde. Y en ese silencio se nota algo: la pregunta ya no era sobre la Ley. Era sobre ellos mismos.</p><p>Vale la pena recordar para qué había nacido el sábado. En el relato de la creación, Dios mismo descansa el séptimo día, no porque estuviera cansado, sino para enseñarnos algo: ni siquiera Dios necesita estar siempre produciendo, y el ser humano, hecho a su imagen, tampoco fue creado para trabajar sin parar. El descanso, entonces, no es un lujo ni una debilidad; está escrito desde el principio en el mismo orden de la creación.</p><p>Pero el sábado tiene todavía otra raíz, quizás más concreta. La Ley lo explica recordando la esclavitud en Egipto: descansa, para que también descanse tu esclavo, tu animal, el extranjero que vive contigo, porque tú también fuiste esclavo, y alguien te liberó. Ahí el sábado deja de ser solo una imitación de Dios y se convierte en un escudo para el débil: un día en que nadie, ni el más pobre, ni el más explotado, puede seguir siendo tratado como una simple herramienta de trabajo. El sábado nació, entonces, dos veces: como eco de la creación, y como memoria de la liberación.</p><p>Y sin embargo, con los años, algo se invirtió. Lo que había nacido para proteger a la persona terminó convertido en una red de normas que, en vez de cuidar, vigilaban. La regla, que debía servir a la vida, empezó a exigir que la vida se detuviera frente a ella. Y esto no es solo cosa de hace dos mil años: también a nosotros nos pasa. Reglas de familia, costumbres de barrio, incluso normas de nuestra propia parroquia, que un día nacieron para cuidar a alguien, y que hoy repetimos sin preguntarnos si todavía cuidan a alguien o si ya solo sirven para juzgar quién las cumple y quién no.</p><p>Jesús no rompe el sábado. Lo cumple de verdad, hasta el fondo, devolviéndole su doble sentido original: un día para que la vida crezca, como en la creación, y un día que libera, como en el Éxodo. Por eso no le importa el murmullo de los que vigilan. Mira al hombre, no a la norma, y le dice: &quot;Extiende la mano.&quot; Y el hombre, que llevaba quién sabe cuántos años escondiéndola, la extiende. Ese gesto tan simple es, en el fondo, un acto de libertad.</p><p>Me pregunto cuántas manos paralizadas tenemos hoy nosotros, escondidas por miedo a que alguien nos juzgue en vez de ayudarnos a extenderlas: la mano que no perdona porque &quot;así se hacen las cosas aquí&quot;, la mano que no pide ayuda porque &quot;un hombre no llora&quot;, la mano que no se atreve a empezar de nuevo porque el barrio ya la clasificó.</p><p>Esta semana, miremos con cuidado nuestras propias reglas, las que seguimos sin pensar, y preguntémonos si todavía cuidan a alguien, o si ya solo vigilan. Y donde encontremos una mano escondida —la nuestra o la del que tenemos al lado— atrevámonos a decirle lo que dijo Jesús: extiéndela.</p><p>  Foto de <a href='https://unsplash.com/de/@cuvii?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Cuvii</a> en <a href='https://unsplash.com/de/fotos/eine-hand-die-sich-mit-licht-ausstreckt-oqPu5zBXw7E?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19769902-libres-para-el-bien-no-vigilados-por-la-norma.mp3" length="4434718" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/ks8dmb41j205gk9k5gqqtikdf2jb?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19769902</guid>
    <pubDate>Mon, 07 Sep 2026 21:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769902/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769902/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769902/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769902/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>368</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Corregir con cariño (Mt 18,15-20)</itunes:title>
    <title>Corregir con cariño (Mt 18,15-20)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme ¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? ¿Callamos, o lo contamos a todo el mundo menos a esa persona? Jesús propone un camino distinto: hablar primero a solas, con amor, buscando no ganar una discusión sino recuperar al hermano. Reflexión del Padre Max del 6 de septiembre de 2026 sobre Mateo 18,15-20 ¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? En la familia, en el trabajo, entre amigos, esto lo vivimos todos. ¿Y qué hacemos? Muchas veces callamos, y el enojo se queda dentro, como ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? ¿Callamos, o lo contamos a todo el mundo menos a esa persona? Jesús propone un camino distinto: hablar primero a solas, con amor, buscando no ganar una discusión sino recuperar al hermano.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 6 de septiembre de 2026 sobre Mateo 18,15-20</p><p>¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? En la familia, en el trabajo, entre amigos, esto lo vivimos todos. ¿Y qué hacemos? Muchas veces callamos, y el enojo se queda dentro, como una herida que no sana. Otras veces contamos el problema a todo el mundo, menos a la persona que lo causó. ¿Les suena conocido?</p><p> Jesús propone hoy un camino distinto: &quot;Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas.&quot; ¿Por qué a solas, y no delante de todos? Porque Jesús conoce el corazón humano. Cuando alguien es señalado en público, ¿qué hace? Casi siempre se defiende, se cierra, se enoja más. La vergüenza no abre el corazón: lo cierra. Una conversación tranquila, en cambio, sí puede abrir una puerta.</p><p> Y hay algo muy sabio aquí: antes de hablar con otros sobre el error de alguien, hay que hablar primero con esa persona. ¿Cuántas veces hacemos justo lo contrario? Hablamos con la familia, con los vecinos, con el chat del grupo — y a la persona misma nunca le decimos nada. Jesús pide lo difícil: ir directo, cara a cara.</p><p> ¿Y si no funciona? Jesús no se rinde: llévate a una o dos personas más, no para acusar más fuerte, sino para ver con más claridad. ¿Soy yo el único que ve el problema así? A veces necesitamos otros ojos para no engañarnos.</p><p> ¿Y si tampoco así funciona? Recién entonces, al final, Jesús habla de la comunidad. No al principio — al final. Hoy hacemos casi siempre lo contrario: lo público es el primer paso, no el último. Y cuando algo se hace público de golpe, ¿qué logramos? Casi nunca un cambio de corazón, sino defensa, vergüenza, silencio.</p><p> Pero, ¿significa esto que hay que aguantar todo y no poner límites nunca? No. San Pablo nos da la clave: &quot;No tengan deudas con nadie, más que el deber de amarse los unos a los otros.&quot; El amor es la única deuda que nunca terminamos de pagar. Corregir a alguien, cuando de verdad hace falta, también puede ser un acto de amor — si buscamos ayudar, no humillar; recuperar, no ganar una discusión.</p><p> Y una cosa más: perdonar no significa olvidar los límites. Podemos perdonar a alguien y, al mismo tiempo, cuidar cómo nos relacionamos con esa persona. El perdón sana el corazón; no siempre devuelve automáticamente la confianza.</p><p> Al final, Jesús promete algo hermoso: &quot;Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos.&quot; Incluso en la conversación más difícil, esa que tanto nos cuesta empezar, Jesús está presente. No estamos solos cuando buscamos la reconciliación.</p><p> ¿A quién tienes que hablarle hoy, a solas y con cariño, en vez de seguir callando o seguir hablando de él o ella a sus espaldas?</p><p>  Foto von <a href='https://unsplash.com/de/@lhonkarwanhamasalih?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>lhon karwan</a> auf <a href='https://unsplash.com/de/fotos/zwei-menschen-stehen-sich-in-warmem-licht-gegenuber-ANFQGVISwFw?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? ¿Callamos, o lo contamos a todo el mundo menos a esa persona? Jesús propone un camino distinto: hablar primero a solas, con amor, buscando no ganar una discusión sino recuperar al hermano.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 6 de septiembre de 2026 sobre Mateo 18,15-20</p><p>¿Qué hacemos cuando alguien nos hace daño? En la familia, en el trabajo, entre amigos, esto lo vivimos todos. ¿Y qué hacemos? Muchas veces callamos, y el enojo se queda dentro, como una herida que no sana. Otras veces contamos el problema a todo el mundo, menos a la persona que lo causó. ¿Les suena conocido?</p><p> Jesús propone hoy un camino distinto: &quot;Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas.&quot; ¿Por qué a solas, y no delante de todos? Porque Jesús conoce el corazón humano. Cuando alguien es señalado en público, ¿qué hace? Casi siempre se defiende, se cierra, se enoja más. La vergüenza no abre el corazón: lo cierra. Una conversación tranquila, en cambio, sí puede abrir una puerta.</p><p> Y hay algo muy sabio aquí: antes de hablar con otros sobre el error de alguien, hay que hablar primero con esa persona. ¿Cuántas veces hacemos justo lo contrario? Hablamos con la familia, con los vecinos, con el chat del grupo — y a la persona misma nunca le decimos nada. Jesús pide lo difícil: ir directo, cara a cara.</p><p> ¿Y si no funciona? Jesús no se rinde: llévate a una o dos personas más, no para acusar más fuerte, sino para ver con más claridad. ¿Soy yo el único que ve el problema así? A veces necesitamos otros ojos para no engañarnos.</p><p> ¿Y si tampoco así funciona? Recién entonces, al final, Jesús habla de la comunidad. No al principio — al final. Hoy hacemos casi siempre lo contrario: lo público es el primer paso, no el último. Y cuando algo se hace público de golpe, ¿qué logramos? Casi nunca un cambio de corazón, sino defensa, vergüenza, silencio.</p><p> Pero, ¿significa esto que hay que aguantar todo y no poner límites nunca? No. San Pablo nos da la clave: &quot;No tengan deudas con nadie, más que el deber de amarse los unos a los otros.&quot; El amor es la única deuda que nunca terminamos de pagar. Corregir a alguien, cuando de verdad hace falta, también puede ser un acto de amor — si buscamos ayudar, no humillar; recuperar, no ganar una discusión.</p><p> Y una cosa más: perdonar no significa olvidar los límites. Podemos perdonar a alguien y, al mismo tiempo, cuidar cómo nos relacionamos con esa persona. El perdón sana el corazón; no siempre devuelve automáticamente la confianza.</p><p> Al final, Jesús promete algo hermoso: &quot;Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos.&quot; Incluso en la conversación más difícil, esa que tanto nos cuesta empezar, Jesús está presente. No estamos solos cuando buscamos la reconciliación.</p><p> ¿A quién tienes que hablarle hoy, a solas y con cariño, en vez de seguir callando o seguir hablando de él o ella a sus espaldas?</p><p>  Foto von <a href='https://unsplash.com/de/@lhonkarwanhamasalih?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>lhon karwan</a> auf <a href='https://unsplash.com/de/fotos/zwei-menschen-stehen-sich-in-warmem-licht-gegenuber-ANFQGVISwFw?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19769916-corregir-con-carino-mt-18-15-20.mp3" length="6026418" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/1ax4rvm0hv99cqbv3jzhiumy9t40?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19769916</guid>
    <pubDate>Sun, 06 Sep 2026 21:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769916/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769916/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769916/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19769916/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>500</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>La locura que salva - Die Torheit, die rettet (1 Cor 3, 18-23)</itunes:title>
    <title>La locura que salva - Die Torheit, die rettet (1 Cor 3, 18-23)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme San Pablo pide algo que suena a locura: hazte necio para llegar a ser sabio, porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. Detrás de esa frase se esconde una promesa que quita el aliento: cuando soltamos la manera de medir la vida que tiene el mundo, descubrimos que ya lo tenemos todo. Una reflexión sobre esa locura del Evangelio que, al final, es la que salva. Reflexión del Padre Max del 3 de septiembre de 2026 sobre 1 Corintios 3, 18-23 en el Monasterio de las Madres Dom...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Pablo pide algo que suena a locura: hazte necio para llegar a ser sabio, porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. Detrás de esa frase se esconde una promesa que quita el aliento: cuando soltamos la manera de medir la vida que tiene el mundo, descubrimos que ya lo tenemos todo. Una reflexión sobre esa locura del Evangelio que, al final, es la que salva.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 3 de septiembre de 2026 sobre 1 Corintios 3, 18-23 en el Monasterio de las Madres Dominicas de Quillabamba</p><p>Hoy quiero hablarles de la primera lectura, la carta de san Pablo a los Corintios, porque es un texto que amo mucho. Pocas veces la Palabra de Dios dice algo tan fuerte, casi una locura: &quot;Si alguno se cree sabio, que se haga necio para llegar a ser sabio.&quot; Léanlo otra vez, porque no es solo un juego de palabras. Ahí está, para mí, el corazón mismo de la fe.</p><p>Pablo no está en contra de pensar bien, ni de estudiar. Habla de otra cosa: de esa sabiduría que sabe calcular, controlar, quedar siempre bien parado, tener siempre la última palabra. Esa sabiduría que el mundo aplaude —la del que sabe moverse, sabe negociar, sabe sacar ventaja— Pablo dice que ante Dios es pura necedad.</p><p>La historia nos regala un ejemplo muy claro de esto. Hace más de quinientos años, en la isla donde hoy están República Dominicana y Haití, un fraile dominico se atrevió a decirlo en voz alta. Se llamaba Antonio de Montesinos. Un domingo de Adviento, en el año 1511, subió al púlpito delante de todos los colonizadores españoles de la isla, los más ricos y poderosos del lugar, y les dijo bien fuerte: &quot;¿Con qué derecho tienen ustedes a estos indios en una esclavitud tan cruel?&quot; Esos hombres se creían muy sabios: sabían repartirse tierras, sabían hacer trabajar por la fuerza a todo un pueblo, sabían hasta justificarlo con leyes. Pero ante Dios, dice Pablo, esa sabiduría era pura necedad. Y Montesinos, que se atrevió a decir la verdad, pareció un necio ante ellos. La historia le dio la razón a él, no a los que se creían tan listos.</p><p>Esa es la locura de la que habla Pablo: hacerse pequeño, vaciarse un poco de uno mismo, para dejar espacio a la verdadera sabiduría de Dios.</p><p>Y la lectura todavía guarda otra sorpresa. Termina con una frase que a mí me deja sin aliento: &quot;Todo es vuestro... y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.&quot; No dice &quot;consigan todo&quot; ni &quot;ganen todo con esfuerzo&quot;. Dice que ya es de ustedes. El mundo nos enseña a competir, a acumular, a cuidar lo nuestro antes que lo del vecino, como si la vida fuera un pastel y hubiera que agarrar el pedazo más grande. Pablo da vuelta esa manera de pensar: cuando eres de Cristo, ya no te falta nada por conquistar. Ya lo tienes todo, no porque lo hayas ganado, sino porque te lo regalaron.</p><p>Por eso esta lectura me encanta: hacerse necio, soltar el control, dejar de medir la vida con la regla del mundo. Y descubrir, justo ahí, que las manos abiertas reciben más que los puños cerrados.</p><p><b>Die Torheit, die rettet</b></p><p><em>Paulus verlangt etwas, das nach purer Torheit klingt: Werde zum Narren, um wirklich weise zu werden – denn die Weisheit dieser Welt ist vor Gott nichts als Torheit. Hinter diesem Satz steckt ein Versprechen, das einem den Atem raubt: Wer aufhört, das Leben nach dem Maßstab der Welt zu messen, entdeckt, dass er längst alles hat. Eine Reflexion über jene Torheit des Evangeliums, die am Ende rettet.</em></p><p>Heute möchte ich mit Ihnen über die erste Lesung sprechen, den Brief des heiligen Paulus an die Korinther – denn das ist ein Text, den ich wirklich liebe. Nur selten wagt sich Paulus so weit hervor: „Wer unter euch sich für weise hält nach den Maßstäben dieser Welt, der werde zum Narren, um wirklich weise zu werden.&quot; Lesen Sie das ruhig noch einmal, denn das ist kein bloßes Wortspiel. Darin steckt für mich der Kern unseres Glaubens.</p><p>Paulus ist nicht gegen das Denken, nicht gegen das Studieren. Er meint etwas anderes: jene Klugheit, die immer meint kalkulieren zu können, die alles unter Kontrolle zu haben meint, die immer gut dasteht, die immer das letzte Wort behält. Genau diese Klugheit, die die Welt bejubelt – die des Geschickten, der zu verhandeln weiß und seinen Vorteil zu nutzen weiß –, ist diese „weltliche&quot; Weisheit. Paulus hält sie aus der Perspektive Gottes für pure Torheit!</p><p>Dafür liefert die Geschichte ein sehr anschauliches Beispiel. Vor mehr als fünfhundert Jahren, auf der Insel, wo heute die Dominikanische Republik und Haiti liegen, traute sich ein Dominikanermönch, genau das laut zu sagen. Er hieß Antonio de Montesinos. An einem Adventssonntag des Jahres 1511 stieg er auf die Kanzel, vor allen spanischen Kolonialherren der Insel, den Reichsten und Mächtigsten des Ortes, und sagte ihnen unverblümt ins Gesicht: „Mit welchem Recht haltet ihr diese Indios in so grausamer Sklaverei?&quot; Diese Männer hielten sich für sehr weise: Sie wussten, wie man sich Land aufteilt, wie man ein ganzes Volk zur Zwangsarbeit zwingt, wie man das sogar mit Gesetzen rechtfertigt. Doch vor Gott, sagt Paulus, war diese Weisheit pure Torheit. Und Montesinos, der es wagte, die Wahrheit zu sagen, erschien ihnen als Narr. Die Geschichte hat ihm recht gegeben – nicht denen, die sich für schlau hielten.</p><p>Genau das ist die Torheit, von der Paulus spricht: sich klein machen, loslassen, damit Platz entsteht für die wahre Weisheit Gottes.</p><p>Und die Lesung hält noch eine Überraschung bereit. Sie endet mit einem Satz, der mir jedes Mal den Atem nimmt: „Alles gehört euch … ihr aber gehört Christus, und Christus gehört Gott.&quot; Da steht nicht „erkämpft euch alles&quot; oder „erarbeitet euch alles mühsam&quot;. Da steht: Es gehört euch bereits. Die Welt lehrt uns, zu konkurrieren, anzuhäufen, das Eigene eifersüchtig zu beschützen – als wäre das Leben ein Kuchen, von dem man sich das größte Stück schnappen muss, bevor es ein anderer tut. Paulus stellt diese Logik auf den Kopf: Wer zu Christus gehört, muss nichts mehr erobern. Er hat schon alles – nicht weil er es sich verdient hat, sondern weil es ihm geschenkt wurde.</p><p>Deshalb liebe ich diese Lesung so sehr: dieses Sich-zum-Narren-Machen, dieses Loslassen der Kontrolle, dieses Aufhören, das Leben nach dem Maßstab der Welt zu messen. Und genau dort entdecke ich, dass offene Hände mehr empfangen als geschlossene Fäuste.</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Pablo pide algo que suena a locura: hazte necio para llegar a ser sabio, porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. Detrás de esa frase se esconde una promesa que quita el aliento: cuando soltamos la manera de medir la vida que tiene el mundo, descubrimos que ya lo tenemos todo. Una reflexión sobre esa locura del Evangelio que, al final, es la que salva.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 3 de septiembre de 2026 sobre 1 Corintios 3, 18-23 en el Monasterio de las Madres Dominicas de Quillabamba</p><p>Hoy quiero hablarles de la primera lectura, la carta de san Pablo a los Corintios, porque es un texto que amo mucho. Pocas veces la Palabra de Dios dice algo tan fuerte, casi una locura: &quot;Si alguno se cree sabio, que se haga necio para llegar a ser sabio.&quot; Léanlo otra vez, porque no es solo un juego de palabras. Ahí está, para mí, el corazón mismo de la fe.</p><p>Pablo no está en contra de pensar bien, ni de estudiar. Habla de otra cosa: de esa sabiduría que sabe calcular, controlar, quedar siempre bien parado, tener siempre la última palabra. Esa sabiduría que el mundo aplaude —la del que sabe moverse, sabe negociar, sabe sacar ventaja— Pablo dice que ante Dios es pura necedad.</p><p>La historia nos regala un ejemplo muy claro de esto. Hace más de quinientos años, en la isla donde hoy están República Dominicana y Haití, un fraile dominico se atrevió a decirlo en voz alta. Se llamaba Antonio de Montesinos. Un domingo de Adviento, en el año 1511, subió al púlpito delante de todos los colonizadores españoles de la isla, los más ricos y poderosos del lugar, y les dijo bien fuerte: &quot;¿Con qué derecho tienen ustedes a estos indios en una esclavitud tan cruel?&quot; Esos hombres se creían muy sabios: sabían repartirse tierras, sabían hacer trabajar por la fuerza a todo un pueblo, sabían hasta justificarlo con leyes. Pero ante Dios, dice Pablo, esa sabiduría era pura necedad. Y Montesinos, que se atrevió a decir la verdad, pareció un necio ante ellos. La historia le dio la razón a él, no a los que se creían tan listos.</p><p>Esa es la locura de la que habla Pablo: hacerse pequeño, vaciarse un poco de uno mismo, para dejar espacio a la verdadera sabiduría de Dios.</p><p>Y la lectura todavía guarda otra sorpresa. Termina con una frase que a mí me deja sin aliento: &quot;Todo es vuestro... y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.&quot; No dice &quot;consigan todo&quot; ni &quot;ganen todo con esfuerzo&quot;. Dice que ya es de ustedes. El mundo nos enseña a competir, a acumular, a cuidar lo nuestro antes que lo del vecino, como si la vida fuera un pastel y hubiera que agarrar el pedazo más grande. Pablo da vuelta esa manera de pensar: cuando eres de Cristo, ya no te falta nada por conquistar. Ya lo tienes todo, no porque lo hayas ganado, sino porque te lo regalaron.</p><p>Por eso esta lectura me encanta: hacerse necio, soltar el control, dejar de medir la vida con la regla del mundo. Y descubrir, justo ahí, que las manos abiertas reciben más que los puños cerrados.</p><p><b>Die Torheit, die rettet</b></p><p><em>Paulus verlangt etwas, das nach purer Torheit klingt: Werde zum Narren, um wirklich weise zu werden – denn die Weisheit dieser Welt ist vor Gott nichts als Torheit. Hinter diesem Satz steckt ein Versprechen, das einem den Atem raubt: Wer aufhört, das Leben nach dem Maßstab der Welt zu messen, entdeckt, dass er längst alles hat. Eine Reflexion über jene Torheit des Evangeliums, die am Ende rettet.</em></p><p>Heute möchte ich mit Ihnen über die erste Lesung sprechen, den Brief des heiligen Paulus an die Korinther – denn das ist ein Text, den ich wirklich liebe. Nur selten wagt sich Paulus so weit hervor: „Wer unter euch sich für weise hält nach den Maßstäben dieser Welt, der werde zum Narren, um wirklich weise zu werden.&quot; Lesen Sie das ruhig noch einmal, denn das ist kein bloßes Wortspiel. Darin steckt für mich der Kern unseres Glaubens.</p><p>Paulus ist nicht gegen das Denken, nicht gegen das Studieren. Er meint etwas anderes: jene Klugheit, die immer meint kalkulieren zu können, die alles unter Kontrolle zu haben meint, die immer gut dasteht, die immer das letzte Wort behält. Genau diese Klugheit, die die Welt bejubelt – die des Geschickten, der zu verhandeln weiß und seinen Vorteil zu nutzen weiß –, ist diese „weltliche&quot; Weisheit. Paulus hält sie aus der Perspektive Gottes für pure Torheit!</p><p>Dafür liefert die Geschichte ein sehr anschauliches Beispiel. Vor mehr als fünfhundert Jahren, auf der Insel, wo heute die Dominikanische Republik und Haiti liegen, traute sich ein Dominikanermönch, genau das laut zu sagen. Er hieß Antonio de Montesinos. An einem Adventssonntag des Jahres 1511 stieg er auf die Kanzel, vor allen spanischen Kolonialherren der Insel, den Reichsten und Mächtigsten des Ortes, und sagte ihnen unverblümt ins Gesicht: „Mit welchem Recht haltet ihr diese Indios in so grausamer Sklaverei?&quot; Diese Männer hielten sich für sehr weise: Sie wussten, wie man sich Land aufteilt, wie man ein ganzes Volk zur Zwangsarbeit zwingt, wie man das sogar mit Gesetzen rechtfertigt. Doch vor Gott, sagt Paulus, war diese Weisheit pure Torheit. Und Montesinos, der es wagte, die Wahrheit zu sagen, erschien ihnen als Narr. Die Geschichte hat ihm recht gegeben – nicht denen, die sich für schlau hielten.</p><p>Genau das ist die Torheit, von der Paulus spricht: sich klein machen, loslassen, damit Platz entsteht für die wahre Weisheit Gottes.</p><p>Und die Lesung hält noch eine Überraschung bereit. Sie endet mit einem Satz, der mir jedes Mal den Atem nimmt: „Alles gehört euch … ihr aber gehört Christus, und Christus gehört Gott.&quot; Da steht nicht „erkämpft euch alles&quot; oder „erarbeitet euch alles mühsam&quot;. Da steht: Es gehört euch bereits. Die Welt lehrt uns, zu konkurrieren, anzuhäufen, das Eigene eifersüchtig zu beschützen – als wäre das Leben ein Kuchen, von dem man sich das größte Stück schnappen muss, bevor es ein anderer tut. Paulus stellt diese Logik auf den Kopf: Wer zu Christus gehört, muss nichts mehr erobern. Er hat schon alles – nicht weil er es sich verdient hat, sondern weil es ihm geschenkt wurde.</p><p>Deshalb liebe ich diese Lesung so sehr: dieses Sich-zum-Narren-Machen, dieses Loslassen der Kontrolle, dieses Aufhören, das Leben nach dem Maßstab der Welt zu messen. Und genau dort entdecke ich, dass offene Hände mehr empfangen als geschlossene Fäuste.</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19753202-la-locura-que-salva-die-torheit-die-rettet-1-cor-3-18-23.mp3" length="3221838" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/sfe3y10110m266ox8jtkjbvk2khc?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19753202</guid>
    <pubDate>Thu, 03 Sep 2026 23:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19753202/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19753202/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19753202/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19753202/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>265</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>No lo pudieron retener (Lucas 5, 1-11)</itunes:title>
    <title>No lo pudieron retener (Lucas 5, 1-11)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Después de un día entero sanando enfermos, la gente de Cafarnaún quiere quedarse con Jesús solo para ellos. Una reflexión sobre la tentación de guardar a Dios como propiedad privada de un pueblo, una parroquia, un convento o un grupo — y sobre un Reino que se niega a dejarse encerrar. Reflexión el 2 de septiembre de 2026 en el Monasterio de las Monjas dominicas de Quillabamba Al caer la tarde, toda la gente de Cafarnaúm llevaba a sus enfermos hasta la puerta de la casa de Simón. Ima...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Después de un día entero sanando enfermos, la gente de Cafarnaún quiere quedarse con Jesús solo para ellos. Una reflexión sobre la tentación de guardar a Dios como propiedad privada de un pueblo, una parroquia, un convento o un grupo — y sobre un Reino que se niega a dejarse encerrar.</em></p><p>Reflexión el 2 de septiembre de 2026 en el Monasterio de las Monjas dominicas de Quillabamba</p><p>Al caer la tarde, toda la gente de Cafarnaúm llevaba a sus enfermos hasta la puerta de la casa de Simón. Imaginemos la escena: filas de camillas, madres cargando a sus hijos, ancianos apoyados en un bastón, todos esperando su turno bajo el último sol del día. Y Jesús, cansado como cualquiera después de un día largo, pone las manos sobre cada uno, uno por uno, hasta que ya no queda nadie sin tocar.</p><p>Es una imagen hermosa. Pero hay un detalle, un poco antes, que casi siempre pasamos por alto: cuando sanó a la suegra de Simón, ella se levantó enseguida y se puso a servir. No fue una orden. Fue lo primero que hizo una mujer devuelta a la vida: cuidar de los demás, como quien ya no tiene fiebre para pensar solo en sí misma.</p><p>Y después viene lo que más me llama la atención hoy. Al día siguiente, temprano, la gente encuentra a Jesús y quiere retenerlo. Ese verbo dice mucho: no quieren escucharlo, ni seguirlo, ni aprender de él. Quieren guardarlo. Tenerlo solo para ellos, en su pueblo, para sus propios enfermos, su propia sinagoga.</p><p>Es una tentación muy humana, y muy nuestra. Nos gusta tener a Dios cerca, de nuestro lado, casi de nuestra propiedad: nuestra parroquia, nuestra devoción, nuestro santo preferido, nuestra manera de rezar. Y cuando alguien más también quiere un pedazo de ese mismo Dios —otro barrio, otro pueblo, otra gente que no se parece a nosotros— algo en el pecho se resiste a compartirlo.</p><p>Jesús responde con una frase que corta esa tentación de raíz: también tengo que anunciar el Reino a las otras ciudades, porque para eso he sido enviado. No dice que Cafarnaún deje de importarle. Dice que el Reino no cabe en un solo pueblo, ni en una sola gente.</p><p>Esta mañana, mientras el sol apenas subía sobre el lago, Jesús ya iba camino a otro lugar, hacia gente que todavía no lo conocía. El camino seguía abierto, más allá de nuestras propias puertas.</p><p>Imagen: Mt. Arbel and Sea of Galillee (Wikimedia)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Después de un día entero sanando enfermos, la gente de Cafarnaún quiere quedarse con Jesús solo para ellos. Una reflexión sobre la tentación de guardar a Dios como propiedad privada de un pueblo, una parroquia, un convento o un grupo — y sobre un Reino que se niega a dejarse encerrar.</em></p><p>Reflexión el 2 de septiembre de 2026 en el Monasterio de las Monjas dominicas de Quillabamba</p><p>Al caer la tarde, toda la gente de Cafarnaúm llevaba a sus enfermos hasta la puerta de la casa de Simón. Imaginemos la escena: filas de camillas, madres cargando a sus hijos, ancianos apoyados en un bastón, todos esperando su turno bajo el último sol del día. Y Jesús, cansado como cualquiera después de un día largo, pone las manos sobre cada uno, uno por uno, hasta que ya no queda nadie sin tocar.</p><p>Es una imagen hermosa. Pero hay un detalle, un poco antes, que casi siempre pasamos por alto: cuando sanó a la suegra de Simón, ella se levantó enseguida y se puso a servir. No fue una orden. Fue lo primero que hizo una mujer devuelta a la vida: cuidar de los demás, como quien ya no tiene fiebre para pensar solo en sí misma.</p><p>Y después viene lo que más me llama la atención hoy. Al día siguiente, temprano, la gente encuentra a Jesús y quiere retenerlo. Ese verbo dice mucho: no quieren escucharlo, ni seguirlo, ni aprender de él. Quieren guardarlo. Tenerlo solo para ellos, en su pueblo, para sus propios enfermos, su propia sinagoga.</p><p>Es una tentación muy humana, y muy nuestra. Nos gusta tener a Dios cerca, de nuestro lado, casi de nuestra propiedad: nuestra parroquia, nuestra devoción, nuestro santo preferido, nuestra manera de rezar. Y cuando alguien más también quiere un pedazo de ese mismo Dios —otro barrio, otro pueblo, otra gente que no se parece a nosotros— algo en el pecho se resiste a compartirlo.</p><p>Jesús responde con una frase que corta esa tentación de raíz: también tengo que anunciar el Reino a las otras ciudades, porque para eso he sido enviado. No dice que Cafarnaún deje de importarle. Dice que el Reino no cabe en un solo pueblo, ni en una sola gente.</p><p>Esta mañana, mientras el sol apenas subía sobre el lago, Jesús ya iba camino a otro lugar, hacia gente que todavía no lo conocía. El camino seguía abierto, más allá de nuestras propias puertas.</p><p>Imagen: Mt. Arbel and Sea of Galillee (Wikimedia)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19746027-no-lo-pudieron-retener-lucas-5-1-11.mp3" length="2440017" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/uanz3ebun9u1yxokd78g7sb6rzhd?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19746027</guid>
    <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 23:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19746027/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19746027/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19746027/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19746027/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>198</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Enamorada de Cristo, aliada de los pobres (S. Rosa de Lima) </itunes:title>
    <title>Enamorada de Cristo, aliada de los pobres (S. Rosa de Lima) </title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Solemnidad de Santa Rosa de Lima, patrona del Perú (Mt 13, 31-35)  Homilía del Padre Max del 29 de agosto de 2026 sobre Santa Rosa de Lima  Templo Parroquial de Quillabamba Rosa de Lima, patrona del Perú, fue una mujer profundamente unida a Cristo, y precisamente por ese amor tomó partido: por los enfermos, los indígenas y los esclavizados de su ciudad. Junto a su amigo, san Martín de Porres, mostró que la fe y el compromiso con los pobres son las dos caras de una misma mo...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><b>Solemnidad de Santa Rosa de Lima, patrona del Perú (Mt 13, 31-35) </b></p><p>Homilía del Padre Max del 29 de agosto de 2026 sobre Santa Rosa de Lima <br/>Templo Parroquial de Quillabamba</p><p><em>Rosa de Lima, patrona del Perú, fue una mujer profundamente unida a Cristo, y precisamente por ese amor tomó partido: por los enfermos, los indígenas y los esclavizados de su ciudad. Junto a su amigo, san Martín de Porres, mostró que la fe y el compromiso con los pobres son las dos caras de una misma moneda.&quot;</em></p><p>Les confieso algo con toda sinceridad: Santa Rosa de Lima me era una desconocida. Y eso que mi propia madre se llama Rosa, y por eso siempre sentí una cercanía especial con este nombre. Pero la santa, la persona, me quedaba lejos. Tal vez porque nací en Alemania, donde hay poca devoción a esta santa, ni siquiera entre los dominicos de allá: conocemos más a Tauler, a Suso, y sobre todo al más fascinante de todos, el Maestro Eckhart.</p><p>Ella se llamaba en realidad Isabel Flores de Oliva. La llamaron Rosa desde niña, por su belleza. Nació en Lima en 1586, hija de una familia sencilla, y quiso entrar al convento. Su padre no se lo permitió, así que ella, como antes Santa Catalina de Siena, se hizo terciaria dominica: se consagró a Dios sin salir de su casa, y construyó ella misma una pequeña choza en el jardín de sus padres.</p><p>Anoche, en los Viernes de Cine de nuestra parroquia, vi una película sobre ella. Es una buena película, con mucho de verdad. Mostraba muy bien cuán cercana era su relación con Cristo, algo que también quiero subrayar hoy.</p><p>Pero también me dejó incómodo: mucho tiempo se mostraba lo que ella hacía por las almas del purgatorio, como si esa fuera toda su historia. De su entrega a los enfermos, a los indígenas y a los esclavizados de Lima, se decía muy poco. No estoy en contra del purgatorio; pero convertirlo en el centro de lo que confesamos en la fe y del mensaje de Santa Rosa no me parece del todo correcto. De eso, con gusto, hablamos otro día.</p><p>Hace una semana, una hermana dominica de Alemania —la hermana Klarissa Watermann, a quien le agradezco sus palabras— me escribió algo parecido. Me contaba que a ella también le cuesta esta espiritualidad de penitencia tan dura: ayunos, cilicios, noches sin dormir. Hoy es difícil de entender, me decía. ¿Qué tiene que ver eso con el amor? ¿Sufrir por sufrir?</p><p>Tiene razón en preguntarlo. Una penitencia sin destinatario, que solo busca castigarse a una misma, poco tiene que ver con el amor. Pero la de Rosa sí tenía destinatario, y en realidad dos.</p><p>El más íntimo era Cristo mismo. Poco antes de morir, Rosa vivió lo que ella misma llamó su desposorio con Cristo, y le dijo estas palabras: «Señor, aquí tienes a tu inútil esclava; tuya soy y tuya seré para siempre.» No es lenguaje de obligación. Es lenguaje de amor. Y ella misma lo explicó, muy sencillo: «Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús.» Esa cercanía a Cristo no la alejó del mundo. La empujó hacia los que sufrían.</p><p>Rosa vivió en una Lima construida sobre una injusticia enorme: tierras robadas, trabajos forzados en las minas, personas esclavizadas. Y ella, hija de esa misma ciudad, no cerró los ojos. Cuidaba en su propia casa a los enfermos que nadie más quería tocar. Miraba a los indígenas y a los negros de Lima y decía haber reconocido ahí el rostro de Jesús golpeado. Se identificaba profundamente con los pobres y los oprimidos, a quienes veía como los «cristos azotados» de su tiempo.</p><p>No estaba sola en esto. A pocos pasos de su casa vivía otro joven limeño: Martín de Porres, hijo de una esclava liberada y de un noble español, hermano dominico. Los dos, bautizados en la misma parroquia, se sostenían mutuamente en la oración mientras servían a los mismos enfermos y esclavos. Ninguno tenía poder ni fortuna, y aun así, sus casas fueron de los pocos lugares donde esos cuerpos maltratados encontraban cuidado.</p><p>Ahí está la clave. Rosa ofrecía sus sufrimientos, decía ella misma, por la salvación de los pecadores de su ciudad. Y en una ciudad construida sobre el despojo, eso significa algo muy concreto: ofrecerse por los pecados de los conquistadores, de los que robaban tierras, de los que miraban para otro lado ante la injusticia. Esto solo se entiende con ojos de fe: creemos que somos un mismo cuerpo en Cristo, unidos unos a otros por un lazo espiritual de solidaridad. Por eso el sufrimiento que alguien carga por otro no es un gesto vacío: es, en pequeño, lo mismo que Cristo hizo en la cruz. Su penitencia no era huir del mundo, ni buscar el dolor por el dolor mismo. Era ponerse, en su propio cuerpo y unida a Cristo, del lado de las víctimas de su tiempo, cargando lo que otros no querían cargar.</p><p>Por eso Jesús dice que el Reino de los Cielos es como una semilla de mostaza, la más pequeña de todas: al principio nadie la nota. Rosa fue exactamente así. Una joven en una pequeña choza de su jardín, casi invisible para su ciudad. Y sin embargo, de esa pequeñez creció algo tan grande que hoy un continente entero encuentra allí abrigo, como los pájaros que anidan en las ramas del árbol.</p><p>Quizás la próxima vez que veamos su imagen no pensemos primero en el purgatorio, sino en esto: una mujer enamorada de Cristo que, precisamente por eso, decidió ponerse, con su propio cuerpo, del lado de los que sufrían en un mundo profundamente injusto. No por amor al sufrimiento en sí mismo, sino porque, unida a Cristo, quiso mostrar que el amor es más fuerte que el abuso y la explotación.</p><p>Si pensamos en por qué Rosa hizo todo esto, entendemos también por qué hoy se le quiere tanto. La gente siente que Rosa sigue, hasta hoy, del lado de quienes sufren y de quienes no tienen derechos. Cada año, miles de personas dejan cartas en el Pozo de Santa Rosa, en Lima. Nosotros también reunimos cartas aquí, en nuestra parroquia, y ya llegaron allá. Generación tras generación, la gente sigue buscando a alguien que la escuche en sus penas.</p><p>Que ella nos dé también la fuerza para comprometernos, cada uno a su manera, con los pobres y los que no tienen derechos: no solo con la oración y la penitencia, sino, sobre todo, con gestos concretos. Al final, son las dos caras de una misma moneda. En ese sentido, Rosa es nuestra madre y nuestra hermana, y por ella le damos gracias a Dios.</p><p> </p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><b>Solemnidad de Santa Rosa de Lima, patrona del Perú (Mt 13, 31-35) </b></p><p>Homilía del Padre Max del 29 de agosto de 2026 sobre Santa Rosa de Lima <br/>Templo Parroquial de Quillabamba</p><p><em>Rosa de Lima, patrona del Perú, fue una mujer profundamente unida a Cristo, y precisamente por ese amor tomó partido: por los enfermos, los indígenas y los esclavizados de su ciudad. Junto a su amigo, san Martín de Porres, mostró que la fe y el compromiso con los pobres son las dos caras de una misma moneda.&quot;</em></p><p>Les confieso algo con toda sinceridad: Santa Rosa de Lima me era una desconocida. Y eso que mi propia madre se llama Rosa, y por eso siempre sentí una cercanía especial con este nombre. Pero la santa, la persona, me quedaba lejos. Tal vez porque nací en Alemania, donde hay poca devoción a esta santa, ni siquiera entre los dominicos de allá: conocemos más a Tauler, a Suso, y sobre todo al más fascinante de todos, el Maestro Eckhart.</p><p>Ella se llamaba en realidad Isabel Flores de Oliva. La llamaron Rosa desde niña, por su belleza. Nació en Lima en 1586, hija de una familia sencilla, y quiso entrar al convento. Su padre no se lo permitió, así que ella, como antes Santa Catalina de Siena, se hizo terciaria dominica: se consagró a Dios sin salir de su casa, y construyó ella misma una pequeña choza en el jardín de sus padres.</p><p>Anoche, en los Viernes de Cine de nuestra parroquia, vi una película sobre ella. Es una buena película, con mucho de verdad. Mostraba muy bien cuán cercana era su relación con Cristo, algo que también quiero subrayar hoy.</p><p>Pero también me dejó incómodo: mucho tiempo se mostraba lo que ella hacía por las almas del purgatorio, como si esa fuera toda su historia. De su entrega a los enfermos, a los indígenas y a los esclavizados de Lima, se decía muy poco. No estoy en contra del purgatorio; pero convertirlo en el centro de lo que confesamos en la fe y del mensaje de Santa Rosa no me parece del todo correcto. De eso, con gusto, hablamos otro día.</p><p>Hace una semana, una hermana dominica de Alemania —la hermana Klarissa Watermann, a quien le agradezco sus palabras— me escribió algo parecido. Me contaba que a ella también le cuesta esta espiritualidad de penitencia tan dura: ayunos, cilicios, noches sin dormir. Hoy es difícil de entender, me decía. ¿Qué tiene que ver eso con el amor? ¿Sufrir por sufrir?</p><p>Tiene razón en preguntarlo. Una penitencia sin destinatario, que solo busca castigarse a una misma, poco tiene que ver con el amor. Pero la de Rosa sí tenía destinatario, y en realidad dos.</p><p>El más íntimo era Cristo mismo. Poco antes de morir, Rosa vivió lo que ella misma llamó su desposorio con Cristo, y le dijo estas palabras: «Señor, aquí tienes a tu inútil esclava; tuya soy y tuya seré para siempre.» No es lenguaje de obligación. Es lenguaje de amor. Y ella misma lo explicó, muy sencillo: «Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús.» Esa cercanía a Cristo no la alejó del mundo. La empujó hacia los que sufrían.</p><p>Rosa vivió en una Lima construida sobre una injusticia enorme: tierras robadas, trabajos forzados en las minas, personas esclavizadas. Y ella, hija de esa misma ciudad, no cerró los ojos. Cuidaba en su propia casa a los enfermos que nadie más quería tocar. Miraba a los indígenas y a los negros de Lima y decía haber reconocido ahí el rostro de Jesús golpeado. Se identificaba profundamente con los pobres y los oprimidos, a quienes veía como los «cristos azotados» de su tiempo.</p><p>No estaba sola en esto. A pocos pasos de su casa vivía otro joven limeño: Martín de Porres, hijo de una esclava liberada y de un noble español, hermano dominico. Los dos, bautizados en la misma parroquia, se sostenían mutuamente en la oración mientras servían a los mismos enfermos y esclavos. Ninguno tenía poder ni fortuna, y aun así, sus casas fueron de los pocos lugares donde esos cuerpos maltratados encontraban cuidado.</p><p>Ahí está la clave. Rosa ofrecía sus sufrimientos, decía ella misma, por la salvación de los pecadores de su ciudad. Y en una ciudad construida sobre el despojo, eso significa algo muy concreto: ofrecerse por los pecados de los conquistadores, de los que robaban tierras, de los que miraban para otro lado ante la injusticia. Esto solo se entiende con ojos de fe: creemos que somos un mismo cuerpo en Cristo, unidos unos a otros por un lazo espiritual de solidaridad. Por eso el sufrimiento que alguien carga por otro no es un gesto vacío: es, en pequeño, lo mismo que Cristo hizo en la cruz. Su penitencia no era huir del mundo, ni buscar el dolor por el dolor mismo. Era ponerse, en su propio cuerpo y unida a Cristo, del lado de las víctimas de su tiempo, cargando lo que otros no querían cargar.</p><p>Por eso Jesús dice que el Reino de los Cielos es como una semilla de mostaza, la más pequeña de todas: al principio nadie la nota. Rosa fue exactamente así. Una joven en una pequeña choza de su jardín, casi invisible para su ciudad. Y sin embargo, de esa pequeñez creció algo tan grande que hoy un continente entero encuentra allí abrigo, como los pájaros que anidan en las ramas del árbol.</p><p>Quizás la próxima vez que veamos su imagen no pensemos primero en el purgatorio, sino en esto: una mujer enamorada de Cristo que, precisamente por eso, decidió ponerse, con su propio cuerpo, del lado de los que sufrían en un mundo profundamente injusto. No por amor al sufrimiento en sí mismo, sino porque, unida a Cristo, quiso mostrar que el amor es más fuerte que el abuso y la explotación.</p><p>Si pensamos en por qué Rosa hizo todo esto, entendemos también por qué hoy se le quiere tanto. La gente siente que Rosa sigue, hasta hoy, del lado de quienes sufren y de quienes no tienen derechos. Cada año, miles de personas dejan cartas en el Pozo de Santa Rosa, en Lima. Nosotros también reunimos cartas aquí, en nuestra parroquia, y ya llegaron allá. Generación tras generación, la gente sigue buscando a alguien que la escuche en sus penas.</p><p>Que ella nos dé también la fuerza para comprometernos, cada uno a su manera, con los pobres y los que no tienen derechos: no solo con la oración y la penitencia, sino, sobre todo, con gestos concretos. Al final, son las dos caras de una misma moneda. En ese sentido, Rosa es nuestra madre y nuestra hermana, y por ella le damos gracias a Dios.</p><p> </p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19723134-enamorada-de-cristo-aliada-de-los-pobres-s-rosa-de-lima.mp3" length="7197787" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/bzbh0unpttmabikge5f24oy214tp?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19723134</guid>
    <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 22:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19723134/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19723134/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19723134/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19723134/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>596</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>&quot;Nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti&quot;</itunes:title>
    <title>&quot;Nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti&quot;</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme San Agustín es un maestro del anhelo, que nos recuerda algo esencial: ¡no conformarnos con nada menos que Dios! Ayer recordamos a Mónica, la madre que esperó años enteros. Hoy celebramos el fruto de esas lágrimas: su hijo, Agustín, un santo tan sincero y tan parecido a nosotros. No fue un santo de cuna. Fue un joven ambicioso y brillante que probó el placer, el prestigio y las ideas de moda de su tiempo, y nada le daba paz. Hasta que, ya adulto, escribió una frase que atraviesa los ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Agustín es un maestro del anhelo, que nos recuerda algo esencial: ¡no conformarnos con nada menos que Dios!</em></p><p>Ayer recordamos a Mónica, la madre que esperó años enteros. Hoy celebramos el fruto de esas lágrimas: su hijo, Agustín, un santo tan sincero y tan parecido a nosotros.</p><p>No fue un santo de cuna. Fue un joven ambicioso y brillante que probó el placer, el prestigio y las ideas de moda de su tiempo, y nada le daba paz.</p><p>Hasta que, ya adulto, escribió una frase que atraviesa los siglos: &quot;Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti.&quot; Esa frase no condena el deseo de su corazón; solo revela que buscaba en el lugar equivocado.</p><p>Por eso, la Iglesia no lo representó con un libro cerrado, sino con un corazón ardiente, atravesado, en llamas. Su fe no fue una teoría, sino una herida de amor: Dios había herido su corazón con su propio amor, y esa herida nunca se cerró.</p><p>Les confieso algo muy mío: ese corazón ardiente es también mi propia búsqueda. Un corazón ardiente duele, sí, pero es el único corazón capaz de amar de verdad. Por ese mismo anhelo, y no por cálculo frío, me hice dominico: preferí un corazón que arde a uno tibio y tranquilo.</p><p>Ese mismo corazón ardiente aparece hoy en el escudo del Papa León, agustino de toda su vida. Y nosotros, los dominicos, vivimos según la Regla que este mismo santo escribió hace más de mil seiscientos años: no es un recuerdo de museo, sino una corriente que todavía nos atraviesa.</p><p>Pienso en cuánta gente hoy lleva ese mismo corazón inquieto. Lo vi en Berlín, acompañando como sacerdote a estudiantes universitarios: jóvenes con toda la vida por delante, y aun así con ese mismo vacío. Y esa misma sed la siento aquí, en Quillabamba, en tanta gente sin nada de lo que el mundo promete, que busca igual, con la misma inquietud, un poco de sentido en la lucha diaria.</p><p>A todos ellos, y a nosotros mismos, Agustín no nos regaña: nos entiende, porque él pasó por ahí. Y nos deja una promesa: ese corazón que arde sin descanso, un día puede llegar a reposar. No hace falta ser perfecto para buscar a Dios; basta con la sinceridad de admitir la propia sed.</p><p>Que ese mismo fuego, el que no dejó descansar a Agustín, encuentre hoy un poco de espacio también en nuestro propio corazón.</p><p><b>&quot;Unruhig ist unser Herz, bis es Ruhe findet in dir.&quot; </b></p><p><em>Der hl. Augustinus ist ein Lehrer der Sehnsucht, der daran erinnert, sich nicht mit weniger als Gott zufrieden zu geben!</em></p><p>Gestern haben wir der heiligen Monika gedacht, der Mutter, die jahrelang wartete. Heute feiern wir die Frucht ihrer Tränen: ihren Sohn Augustinus – einen Heiligen, in dem sich auch wir Menschen des 21. Jahrhunderts wiedererkennen können.</p><p>Er war wahrlich kein Kind von Traurigkeit, bevor er sich bekehrte! Er war ein ehrgeiziger, kluger junger Mann, der Genuss, Ansehen und die modischen Ideen seiner Zeit ausprobierte – und nichts davon brachte ihm Frieden.</p><p>Bis er, schon erwachsen, einen Satz schrieb, der die Jahrhunderte überdauert hat: „Du hast uns auf dich hin geschaffen, Herr, und unruhig ist unser Herz, bis es Ruhe findet in dir.“ Dieser Satz verurteilt die Sehnsucht seines Herzens nicht – er zeigt nur, dass er am falschen Ort gesucht hatte.</p><p>Deshalb hat die Kirche ihn nie mit einem geschlossenen Buch dargestellt, sondern mit einem brennenden, durchbohrten Herzen in Flammen. Sein Glaube war keine Theorie, sondern eine Liebeswunde: Gott hatte sein Herz mit seiner eigenen Liebe verwundet, und diese Wunde schloss sich nie wieder.</p><p>Ich gestehe Ihnen etwas sehr Persönliches: Dieses brennende Herz ist auch meine eigene Sehnsucht. Ein brennendes Herz tut weh, ja – aber es ist das einzige Herz, das wirklich lieben kann. Aus genau dieser Sehnsucht heraus, nicht aus kühler Berechnung, bin ich Dominikaner geworden: Ich habe mich für ein Herz entschieden, das brennt, statt für ein laues, ruhig gestelltes Herz.</p><p>Genau dieses brennende Herz findet sich heute im Wappen von Papst Leo, der sein ganzes Ordensleben lang Augustiner war. Und wir Dominikaner leben nach der Regel, die eben dieser Heilige vor mehr als sechzehnhundert Jahren verfasst hat: Das ist keine Erinnerung aus dem Museum, sondern eine Erfahrung, die bis heute trägt.</p><p>Ich denke daran, wie viele Menschen heute dieses gleiche ruhelose Herz in sich tragen. Ich habe es in Berlin erlebt, als ich als Priester Studierende begleitete: junge Menschen mit dem ganzen Leben vor sich – und trotzdem mit genau dieser Leere. Und dieselbe Sehnsucht spüre ich auch hier in Quillabamba, bei so vielen Menschen, die nichts von dem besitzen, was die Welt verspricht, und die trotzdem genauso suchen, mit derselben Unruhe, nach ein wenig Sinn im täglichen Kampf ums Überleben.</p><p>Ihnen allen, und auch uns selbst, macht Augustinus keine Vorwürfe. Er versteht uns, denn er hat das alles selbst durchlebt. Und er hinterlässt uns ein Versprechen: Dieses ruhelos brennende Herz kann eines Tages wirklich zur Ruhe kommen. Man muss nicht vollkommen sein, um Gott zu suchen – es reicht, sich ehrlich diese Sehnsucht einzugestehen.</p><p>Möge genau dieses Feuer, das Augustinus keine Ruhe ließ, heute auch in unserem eigenen Herzen Raum finden.</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Agustín es un maestro del anhelo, que nos recuerda algo esencial: ¡no conformarnos con nada menos que Dios!</em></p><p>Ayer recordamos a Mónica, la madre que esperó años enteros. Hoy celebramos el fruto de esas lágrimas: su hijo, Agustín, un santo tan sincero y tan parecido a nosotros.</p><p>No fue un santo de cuna. Fue un joven ambicioso y brillante que probó el placer, el prestigio y las ideas de moda de su tiempo, y nada le daba paz.</p><p>Hasta que, ya adulto, escribió una frase que atraviesa los siglos: &quot;Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti.&quot; Esa frase no condena el deseo de su corazón; solo revela que buscaba en el lugar equivocado.</p><p>Por eso, la Iglesia no lo representó con un libro cerrado, sino con un corazón ardiente, atravesado, en llamas. Su fe no fue una teoría, sino una herida de amor: Dios había herido su corazón con su propio amor, y esa herida nunca se cerró.</p><p>Les confieso algo muy mío: ese corazón ardiente es también mi propia búsqueda. Un corazón ardiente duele, sí, pero es el único corazón capaz de amar de verdad. Por ese mismo anhelo, y no por cálculo frío, me hice dominico: preferí un corazón que arde a uno tibio y tranquilo.</p><p>Ese mismo corazón ardiente aparece hoy en el escudo del Papa León, agustino de toda su vida. Y nosotros, los dominicos, vivimos según la Regla que este mismo santo escribió hace más de mil seiscientos años: no es un recuerdo de museo, sino una corriente que todavía nos atraviesa.</p><p>Pienso en cuánta gente hoy lleva ese mismo corazón inquieto. Lo vi en Berlín, acompañando como sacerdote a estudiantes universitarios: jóvenes con toda la vida por delante, y aun así con ese mismo vacío. Y esa misma sed la siento aquí, en Quillabamba, en tanta gente sin nada de lo que el mundo promete, que busca igual, con la misma inquietud, un poco de sentido en la lucha diaria.</p><p>A todos ellos, y a nosotros mismos, Agustín no nos regaña: nos entiende, porque él pasó por ahí. Y nos deja una promesa: ese corazón que arde sin descanso, un día puede llegar a reposar. No hace falta ser perfecto para buscar a Dios; basta con la sinceridad de admitir la propia sed.</p><p>Que ese mismo fuego, el que no dejó descansar a Agustín, encuentre hoy un poco de espacio también en nuestro propio corazón.</p><p><b>&quot;Unruhig ist unser Herz, bis es Ruhe findet in dir.&quot; </b></p><p><em>Der hl. Augustinus ist ein Lehrer der Sehnsucht, der daran erinnert, sich nicht mit weniger als Gott zufrieden zu geben!</em></p><p>Gestern haben wir der heiligen Monika gedacht, der Mutter, die jahrelang wartete. Heute feiern wir die Frucht ihrer Tränen: ihren Sohn Augustinus – einen Heiligen, in dem sich auch wir Menschen des 21. Jahrhunderts wiedererkennen können.</p><p>Er war wahrlich kein Kind von Traurigkeit, bevor er sich bekehrte! Er war ein ehrgeiziger, kluger junger Mann, der Genuss, Ansehen und die modischen Ideen seiner Zeit ausprobierte – und nichts davon brachte ihm Frieden.</p><p>Bis er, schon erwachsen, einen Satz schrieb, der die Jahrhunderte überdauert hat: „Du hast uns auf dich hin geschaffen, Herr, und unruhig ist unser Herz, bis es Ruhe findet in dir.“ Dieser Satz verurteilt die Sehnsucht seines Herzens nicht – er zeigt nur, dass er am falschen Ort gesucht hatte.</p><p>Deshalb hat die Kirche ihn nie mit einem geschlossenen Buch dargestellt, sondern mit einem brennenden, durchbohrten Herzen in Flammen. Sein Glaube war keine Theorie, sondern eine Liebeswunde: Gott hatte sein Herz mit seiner eigenen Liebe verwundet, und diese Wunde schloss sich nie wieder.</p><p>Ich gestehe Ihnen etwas sehr Persönliches: Dieses brennende Herz ist auch meine eigene Sehnsucht. Ein brennendes Herz tut weh, ja – aber es ist das einzige Herz, das wirklich lieben kann. Aus genau dieser Sehnsucht heraus, nicht aus kühler Berechnung, bin ich Dominikaner geworden: Ich habe mich für ein Herz entschieden, das brennt, statt für ein laues, ruhig gestelltes Herz.</p><p>Genau dieses brennende Herz findet sich heute im Wappen von Papst Leo, der sein ganzes Ordensleben lang Augustiner war. Und wir Dominikaner leben nach der Regel, die eben dieser Heilige vor mehr als sechzehnhundert Jahren verfasst hat: Das ist keine Erinnerung aus dem Museum, sondern eine Erfahrung, die bis heute trägt.</p><p>Ich denke daran, wie viele Menschen heute dieses gleiche ruhelose Herz in sich tragen. Ich habe es in Berlin erlebt, als ich als Priester Studierende begleitete: junge Menschen mit dem ganzen Leben vor sich – und trotzdem mit genau dieser Leere. Und dieselbe Sehnsucht spüre ich auch hier in Quillabamba, bei so vielen Menschen, die nichts von dem besitzen, was die Welt verspricht, und die trotzdem genauso suchen, mit derselben Unruhe, nach ein wenig Sinn im täglichen Kampf ums Überleben.</p><p>Ihnen allen, und auch uns selbst, macht Augustinus keine Vorwürfe. Er versteht uns, denn er hat das alles selbst durchlebt. Und er hinterlässt uns ein Versprechen: Dieses ruhelos brennende Herz kann eines Tages wirklich zur Ruhe kommen. Man muss nicht vollkommen sein, um Gott zu suchen – es reicht, sich ehrlich diese Sehnsucht einzugestehen.</p><p>Möge genau dieses Feuer, das Augustinus keine Ruhe ließ, heute auch in unserem eigenen Herzen Raum finden.</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19720595-nuestro-corazon-esta-inquieto-hasta-que-descanse-en-ti.mp3" length="3328415" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/y6498q71mds0fatxqwgqs10dozp1?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19720595</guid>
    <pubDate>Fri, 28 Aug 2026 21:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19720595/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19720595/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19720595/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19720595/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>273</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Mónica, la madre que no dejó de esperar</itunes:title>
    <title>Mónica, la madre que no dejó de esperar</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Hoy la Iglesia celebra a Santa Mónica, una mujer sin poder ni voz en su época, que convirtió la espera y las lágrimas en una forma silenciosa de amor y resistencia. Su historia acompaña a tantas madres que, todavía hoy, siguen esperando a un hijo perdido. Reflexión del 27 de agosto de 2026 sobre Santa Mónica Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Hoy la Iglesia celebra a Santa Mónica, una mujer sin poder ni voz en su época, que convirtió la espera y las lágrimas en una forma silenciosa de amor y resistencia. Su historia acompaña a tantas madres que, todavía hoy, siguen esperando a un hijo perdido.</em></p><p>Reflexión del 27 de agosto de 2026 sobre Santa Mónica</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Hoy la Iglesia celebra a Santa Mónica, una mujer sin poder ni voz en su época, que convirtió la espera y las lágrimas en una forma silenciosa de amor y resistencia. Su historia acompaña a tantas madres que, todavía hoy, siguen esperando a un hijo perdido.</em></p><p>Reflexión del 27 de agosto de 2026 sobre Santa Mónica</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19715012-monica-la-madre-que-no-dejo-de-esperar.mp3" length="3088479" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/vei2cnuir3wr8fvtqhxpyk38owdq?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19715012</guid>
    <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 22:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19715012/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19715012/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19715012/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19715012/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>254</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Tumbas para los profetas muertos, silencio para los vivos</itunes:title>
    <title>Tumbas para los profetas muertos, silencio para los vivos</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Jesús mira a los que construyen monumentos hermosos a los profetas que sus antepasados mataron, y les dice algo incómodo: honrar al profeta muerto es fácil, escuchar al profeta vivo es otra cosa. Una reflexión sobre la memoria que de verdad transforma, y la que solo decora. Reflexión del Padre Max del 26 de agosto sobre Mateo 23, 27-32 Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús mira a los que construyen monumentos hermosos a los profetas que sus antepasados mataron, y les dice algo incómodo: honrar al profeta muerto es fácil, escuchar al profeta vivo es otra cosa. Una reflexión sobre la memoria que de verdad transforma, y la que solo decora.</em></p><p><em>Reflexión del Padre Max del 26 de agosto sobre Mateo 23, 27-32</em></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús mira a los que construyen monumentos hermosos a los profetas que sus antepasados mataron, y les dice algo incómodo: honrar al profeta muerto es fácil, escuchar al profeta vivo es otra cosa. Una reflexión sobre la memoria que de verdad transforma, y la que solo decora.</em></p><p><em>Reflexión del Padre Max del 26 de agosto sobre Mateo 23, 27-32</em></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19709588-tumbas-para-los-profetas-muertos-silencio-para-los-vivos.mp3" length="3290919" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/jp7z4hxe7emmwn15rvszympr9mva?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19709588</guid>
    <pubDate>Wed, 26 Aug 2026 22:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19709588/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19709588/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19709588/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19709588/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>268</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas!</itunes:title>
    <title>¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas!</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Jesús denuncia a quienes cuidan las apariencias y descuidan lo esencial: la justicia, la fidelidad y la misericordia. Un llamado a mirar hacia adentro, con humildad, dejando que Dios transforme lo que nadie ve. En esta reflexión, el Padre Max comparte también lo que ha vivido el dia de hoy en sus encuentros con los internos de la cárcel de Quillabamba. Reflexión del Padre Max del 26 de agosto de 2026 sobre Mateo 23, 23-26 Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús denuncia a quienes cuidan las apariencias y descuidan lo esencial: la justicia, la fidelidad y la misericordia. Un llamado a mirar hacia adentro, con humildad, dejando que Dios transforme lo que nadie ve. En esta reflexión, el Padre Max comparte también lo que ha vivido el dia de hoy en sus encuentros con los internos de la cárcel de Quillabamba.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 26 de agosto de 2026 sobre Mateo 23, 23-26</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús denuncia a quienes cuidan las apariencias y descuidan lo esencial: la justicia, la fidelidad y la misericordia. Un llamado a mirar hacia adentro, con humildad, dejando que Dios transforme lo que nadie ve. En esta reflexión, el Padre Max comparte también lo que ha vivido el dia de hoy en sus encuentros con los internos de la cárcel de Quillabamba.</em></p><p>Reflexión del Padre Max del 26 de agosto de 2026 sobre Mateo 23, 23-26</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19703440-ay-de-ustedes-escribas-y-fariseos-hipocritas.mp3" length="3569133" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/2wzdwhqvcnqh0ip54u5cqsul4w8y?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19703440</guid>
    <pubDate>Tue, 25 Aug 2026 20:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19703440/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19703440/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19703440/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19703440/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>293</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>El burlón que terminó dando testimonio - Fiesta del apóstol Bartolomé (Natanael) </itunes:title>
    <title>El burlón que terminó dando testimonio - Fiesta del apóstol Bartolomé (Natanael) </title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Primero Natanael se burla de Jesús: "¿Puede salir algo bueno de Nazaret?" Después Jesús le dice una sola frase: que lo vio, en un lugar donde no había nadie más. Y de repente ese mismo hombre, que se estaba burlando, dice: "Tú eres el Hijo de Dios." Pocas veces en el Nuevo Testamento alguien pasa tan rápido de la duda a la fe.  Reflexión sobre Juan 1,45-51 en la fiesta del apóstol Bartolomé (24.08.2026) Michelangelo, El Juicio Final (detalle, ca. 1540), Public domain, via Wikim...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Primero Natanael se burla de Jesús: &quot;¿Puede salir algo bueno de Nazaret?&quot; Después Jesús le dice una sola frase: que lo vio, en un lugar donde no había nadie más. Y de repente ese mismo hombre, que se estaba burlando, dice: &quot;Tú eres el Hijo de Dios.&quot; Pocas veces en el Nuevo Testamento alguien pasa tan rápido de la duda a la fe. </em></p><p><em>Reflexión sobre Juan 1,45-51 en la fiesta del apóstol Bartolomé (24.08.2026)</em></p><p>Michelangelo, El Juicio Final (detalle, ca. 1540), Public domain, via Wikimedia Commons</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Primero Natanael se burla de Jesús: &quot;¿Puede salir algo bueno de Nazaret?&quot; Después Jesús le dice una sola frase: que lo vio, en un lugar donde no había nadie más. Y de repente ese mismo hombre, que se estaba burlando, dice: &quot;Tú eres el Hijo de Dios.&quot; Pocas veces en el Nuevo Testamento alguien pasa tan rápido de la duda a la fe. </em></p><p><em>Reflexión sobre Juan 1,45-51 en la fiesta del apóstol Bartolomé (24.08.2026)</em></p><p>Michelangelo, El Juicio Final (detalle, ca. 1540), Public domain, via Wikimedia Commons</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19699352-el-burlon-que-termino-dando-testimonio-fiesta-del-apostol-bartolome-natanael.mp3" length="3619065" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/5ku0asqjrzt4er47lzpeibeavrqy?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19699352</guid>
    <pubDate>Tue, 25 Aug 2026 07:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19699352/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19699352/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19699352/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19699352/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>296</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Pedro, la roca que tropieza (Mt 16)</itunes:title>
    <title>Pedro, la roca que tropieza (Mt 16)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Jesús lo llamó "roca" - y poco después ese mismo Pedro cayó, negó, se quebró. ¿Qué tiene que ver la fragilidad de un pescador con lo que se vive en las camas de un hospital? Una reflexión breve sobre la fe que no depende de nunca caer, sino de que Alguien sigue sosteniéndonos después de la caída. Reflexión del Padre Max sobre Mt 16,13-20 ("Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia") en la capilla del hospital de Quillabamba   Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Jesús lo llamó &quot;roca&quot; - y poco después ese mismo Pedro cayó, negó, se quebró. ¿Qué tiene que ver la fragilidad de un pescador con lo que se vive en las camas de un hospital? Una reflexión breve sobre la fe que no depende de nunca caer, sino de que Alguien sigue sosteniéndonos después de la caída.</p><p>Reflexión del Padre Max sobre Mt 16,13-20 (<em>&quot;Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia&quot;</em>) en la capilla del hospital de Quillabamba</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Jesús lo llamó &quot;roca&quot; - y poco después ese mismo Pedro cayó, negó, se quebró. ¿Qué tiene que ver la fragilidad de un pescador con lo que se vive en las camas de un hospital? Una reflexión breve sobre la fe que no depende de nunca caer, sino de que Alguien sigue sosteniéndonos después de la caída.</p><p>Reflexión del Padre Max sobre Mt 16,13-20 (<em>&quot;Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia&quot;</em>) en la capilla del hospital de Quillabamba</p><p> </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19689536-pedro-la-roca-que-tropieza-mt-16.mp3" length="3370651" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/987elcljmh4md1np8f0l6y4wuuqn?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19689536</guid>
    <pubDate>Sun, 23 Aug 2026 17:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19689536/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19689536/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19689536/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19689536/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>275</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>San Bernardo de Claraval: Amor y éxtasis</itunes:title>
    <title>San Bernardo de Claraval: Amor y éxtasis</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme San Bernardo de Claraval fue uno de los monjes mas apasionados de la historia de la Iglesia. Le llamaban "el maestro que habla como si le saliera miel de la boca": cuando escribia sobre el amor, no explicaba, ardia. Casi veinte anos escribio sobre el Cantar de los Cantares, y se atrevio a decir algo fuerte: el amor no calcula, no pide nada a cambio. En su reflexion Padre Max conecta esa pasion con la parabola del banquete de bodas de Mateo 22. Estamos invitados a esa misma fiesta — ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Bernardo de Claraval fue uno de los monjes mas apasionados de la historia de la Iglesia. Le llamaban &quot;el maestro que habla como si le saliera miel de la boca&quot;: cuando escribia sobre el amor, no explicaba, ardia. Casi veinte anos escribio sobre el Cantar de los Cantares, y se atrevio a decir algo fuerte: el amor no calcula, no pide nada a cambio. En su reflexion Padre Max conecta esa pasion con la parabola del banquete de bodas de Mateo 22. Estamos invitados a esa misma fiesta — la pregunta es si nos animamos a entrar....</em></p><p>Reflexion del Padre Max Cappabianca OP el 20 de Agosto 2026 en el Templo Parroquial de Quillabamba</p><p>Imagen: San Bernardo de Claraval (Amplexus/Abrazo de Jesús). Estatua en la Abadía cisterciense de Marienstatt</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>San Bernardo de Claraval fue uno de los monjes mas apasionados de la historia de la Iglesia. Le llamaban &quot;el maestro que habla como si le saliera miel de la boca&quot;: cuando escribia sobre el amor, no explicaba, ardia. Casi veinte anos escribio sobre el Cantar de los Cantares, y se atrevio a decir algo fuerte: el amor no calcula, no pide nada a cambio. En su reflexion Padre Max conecta esa pasion con la parabola del banquete de bodas de Mateo 22. Estamos invitados a esa misma fiesta — la pregunta es si nos animamos a entrar....</em></p><p>Reflexion del Padre Max Cappabianca OP el 20 de Agosto 2026 en el Templo Parroquial de Quillabamba</p><p>Imagen: San Bernardo de Claraval (Amplexus/Abrazo de Jesús). Estatua en la Abadía cisterciense de Marienstatt</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19679423-san-bernardo-de-claraval-amor-y-extasis.mp3" length="3670619" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/oqva2zyy1yroinmuu2wmuhlku5w9?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19679423</guid>
    <pubDate>Thu, 20 Aug 2026 20:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19679423/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19679423/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19679423/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19679423/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>302</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>¿Buen pastor o mal pastor? (Ez 34; Ps 22) Reflexion</itunes:title>
    <title>¿Buen pastor o mal pastor? (Ez 34; Ps 22) Reflexion</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Ezequiel le reprocha a los pastores de Israel algo muy concreto: se alimentaban del rebaño en lugar de cuidarlo. No es solo una pregunta para reyes ni para obispos: es la pregunta de todo padre, toda madre, todo jefe, todo responsable.  Reflexión de fray Max Cappabianca, O.P., 19 de agosto de 2026, en la Templo paroquial de Quillabamba. El Buen Pastor, mosaico del siglo V d. C., Mausoleo de Gala Placidia, Rávena (Italia). Imagen: Petar Milosevic Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Ezequiel le reprocha a los pastores de Israel algo muy concreto: se alimentaban del rebaño en lugar de cuidarlo. No es solo una pregunta para reyes ni para obispos: es la pregunta de todo padre, toda madre, todo jefe, todo responsable.</p><p><br/>Reflexión de fray Max Cappabianca, O.P., 19 de agosto de 2026, en la Templo paroquial de Quillabamba.</p><p>El Buen Pastor, mosaico del siglo V d. C., Mausoleo de Gala Placidia, Rávena (Italia). Imagen: Petar Milosevic</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Ezequiel le reprocha a los pastores de Israel algo muy concreto: se alimentaban del rebaño en lugar de cuidarlo. No es solo una pregunta para reyes ni para obispos: es la pregunta de todo padre, toda madre, todo jefe, todo responsable.</p><p><br/>Reflexión de fray Max Cappabianca, O.P., 19 de agosto de 2026, en la Templo paroquial de Quillabamba.</p><p>El Buen Pastor, mosaico del siglo V d. C., Mausoleo de Gala Placidia, Rávena (Italia). Imagen: Petar Milosevic</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19674884-buen-pastor-o-mal-pastor-ez-34-ps-22-reflexion.mp3" length="2944643" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/j7a1imzcf7uxcaez3nhi8nnqus67?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19674884</guid>
    <pubDate>Wed, 19 Aug 2026 07:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674884/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674884/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674884/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674884/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>231</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>El silencio de Jesús (Mt 15)</itunes:title>
    <title>El silencio de Jesús (Mt 15)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme "Jesús siempre te escucha." Esa frase que le decimos a los chicos... el evangelio de este domingo no la confirma tan fácil. Una mujer grita pidiendo ayuda para su hija. Jesús no responde. Ni una palabra. ¿Qué hacemos cuando la oración se encuentra con puro silencio? Homilìa de fray Max Cappabianca, O.P., 16 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba. Imagen: Jean Germain Drouais, Le Christ et la Cananéenne (1784) Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>&quot;Jesús siempre te escucha.&quot; Esa frase que le decimos a los chicos... el evangelio de este domingo no la confirma tan fácil. Una mujer grita pidiendo ayuda para su hija. Jesús no responde. Ni una palabra. ¿Qué hacemos cuando la oración se encuentra con puro silencio?</em></p><p>Homilìa de fray Max Cappabianca, O.P., 16 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</p><p>Imagen: Jean Germain Drouais, Le Christ et la Cananéenne (1784)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>&quot;Jesús siempre te escucha.&quot; Esa frase que le decimos a los chicos... el evangelio de este domingo no la confirma tan fácil. Una mujer grita pidiendo ayuda para su hija. Jesús no responde. Ni una palabra. ¿Qué hacemos cuando la oración se encuentra con puro silencio?</em></p><p>Homilìa de fray Max Cappabianca, O.P., 16 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</p><p>Imagen: Jean Germain Drouais, Le Christ et la Cananéenne (1784)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19674934-el-silencio-de-jesus-mt-15.mp3" length="5412851" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/1s5q4u6094395m2958genpp9hhw9?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19674934</guid>
    <pubDate>Sun, 16 Aug 2026 23:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674934/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674934/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674934/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674934/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>446</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>La Asunción de María – El cuerpo importa Homilia </itunes:title>
    <title>La Asunción de María – El cuerpo importa Homilia </title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Llevan cuarenta años buscando los huesos de sus hijos. Solo eso: unos huesos para poder enterrarlos. En 1950, la Iglesia declaró que el cuerpo de María fue llevado entero al cielo, sin dejar nada atrás. ¿Qué tiene que ver ese dogma con una fosa común en los Andes, con Sudán, con Gaza? Una homilía sobre cuánto vale, todavía hoy, un cuerpo humano. Homilía de fray Max Cappabianca, O.P., 15 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba. Imagen: Abteikirche Mariä Himmelfahrt ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Llevan cuarenta años buscando los huesos de sus hijos. Solo eso: unos huesos para poder enterrarlos. En 1950, la Iglesia declaró que el cuerpo de María fue llevado entero al cielo, sin dejar nada atrás. ¿Qué tiene que ver ese dogma con una fosa común en los Andes, con Sudán, con Gaza? Una homilía sobre cuánto vale, todavía hoy, un cuerpo humano.</em></p><p><em>Homilía de fray Max Cappabianca, O.P., 15 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</em></p><p>Imagen: Abteikirche Mariä Himmelfahrt Stift Rohr Marienskulptur Wikiuser: Elcom.stadler</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Llevan cuarenta años buscando los huesos de sus hijos. Solo eso: unos huesos para poder enterrarlos. En 1950, la Iglesia declaró que el cuerpo de María fue llevado entero al cielo, sin dejar nada atrás. ¿Qué tiene que ver ese dogma con una fosa común en los Andes, con Sudán, con Gaza? Una homilía sobre cuánto vale, todavía hoy, un cuerpo humano.</em></p><p><em>Homilía de fray Max Cappabianca, O.P., 15 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</em></p><p>Imagen: Abteikirche Mariä Himmelfahrt Stift Rohr Marienskulptur Wikiuser: Elcom.stadler</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19674913-la-asuncion-de-maria-el-cuerpo-importa-homilia.mp3" length="4179814" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/uhfa66jako49l28y7eke87bgdqyf?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19674913</guid>
    <pubDate>Sat, 15 Aug 2026 23:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674913/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674913/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674913/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674913/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>340</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Maximiliano Kolbe: un amor que reescribió las reglas</itunes:title>
    <title>Maximiliano Kolbe: un amor que reescribió las reglas</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme  ¿Qué pasa cuando un acto de amor no encaja en las categorías que ya existen? Maximiliano Kolbe murió en Auschwitz por un desconocido, sin que nadie le pidiera renunciar a su fe — y esa muerte obligó a la Iglesia a inventar una nueva forma de entender el martirio. Una reflexión, a 85 años de distancia, sobre lo que significa amar hasta el final incluso a quien apenas conocemos. Reflexión del Padre Max Cappabianca OP el 14 de Agosto 2026 en el Templo Parroquial de Quillabamba  I...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p> ¿Qué pasa cuando un acto de amor no encaja en las categorías que ya existen? Maximiliano Kolbe murió en Auschwitz por un desconocido, sin que nadie le pidiera renunciar a su fe — y esa muerte obligó a la Iglesia a inventar una nueva forma de entender el martirio. Una reflexión, a 85 años de distancia, sobre lo que significa amar hasta el final incluso a quien apenas conocemos.</p><p>Reflexión del Padre Max Cappabianca OP el 14 de Agosto 2026 en el Templo Parroquial de Quillabamba </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p> ¿Qué pasa cuando un acto de amor no encaja en las categorías que ya existen? Maximiliano Kolbe murió en Auschwitz por un desconocido, sin que nadie le pidiera renunciar a su fe — y esa muerte obligó a la Iglesia a inventar una nueva forma de entender el martirio. Una reflexión, a 85 años de distancia, sobre lo que significa amar hasta el final incluso a quien apenas conocemos.</p><p>Reflexión del Padre Max Cappabianca OP el 14 de Agosto 2026 en el Templo Parroquial de Quillabamba </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19676576-maximiliano-kolbe-un-amor-que-reescribio-las-reglas.mp3" length="3512103" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/gangao8zfjmz9noeverpifc7swji?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19676576</guid>
    <pubDate>Fri, 14 Aug 2026 09:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676576/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676576/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676576/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676576/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>290</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>¿Perdonar sin límite... y luego un castigo? (Mt18)</itunes:title>
    <title>¿Perdonar sin límite... y luego un castigo? (Mt18)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Jesús pide perdonar setenta veces siete. Pero la misma historia termina con un hombre en la cárcel. ¿No es esto una contradicción? Reflexion de fray Max Cappabianca, O.P., 13 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba. Imagen: unsplash.com/@fin21 Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús pide perdonar setenta veces siete. Pero la misma historia termina con un hombre en la cárcel. ¿No es esto una contradicción?</em></p><p>Reflexion de fray Max Cappabianca, O.P., 13 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</p><p>Imagen: <a href='http://unsplash.com/@fin21?fbclid=IwcGRvZgFleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFNV3F3TXNTdEJEeVJBNkRTc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHg_25Vin5Q-QnZvFDwWqDlmaaDJvNe5hqPr-YYX7qlHXBkUUj3SRQw_7S1R2_aem_geI2mA7Jm3LTaHu8iCb8Aw'><b>unsplash.com/@fin21</b></a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>Jesús pide perdonar setenta veces siete. Pero la misma historia termina con un hombre en la cárcel. ¿No es esto una contradicción?</em></p><p>Reflexion de fray Max Cappabianca, O.P., 13 de agosto de 2026, en el templo parroquial de Quillabamba.</p><p>Imagen: <a href='http://unsplash.com/@fin21?fbclid=IwcGRvZgFleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFNV3F3TXNTdEJEeVJBNkRTc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHg_25Vin5Q-QnZvFDwWqDlmaaDJvNe5hqPr-YYX7qlHXBkUUj3SRQw_7S1R2_aem_geI2mA7Jm3LTaHu8iCb8Aw'><b>unsplash.com/@fin21</b></a></p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19674924-perdonar-sin-limite-y-luego-un-castigo-mt18.mp3" length="3416169" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/jtazn6pdjjhylyuev9e9genjl8b7?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19674924</guid>
    <pubDate>Thu, 13 Aug 2026 23:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674924/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674924/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674924/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19674924/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>280</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>Clara de Asís: Amistad en Dios </itunes:title>
    <title>Clara de Asís: Amistad en Dios </title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Clara de Asís no fue una figura solitaria. Su historia se entiende junto a la de Francisco: una amistad que cambió a los dos, y que se parece a otras grandes amistades de la santidad, como la de Benito y Escolástica, o la de Diana d'Andalò y el beato Jordán de Sajonia. Hoy, en su fiesta, el evangelio de Mateo 18 pone a un niño en el centro y pregunta por el verdadero tamaño de una vida. Una reflexión sobre la pequeñez, la amistad y las personas concretas que nos enseñan a creer. Ref...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Clara de Asís no fue una figura solitaria. Su historia se entiende junto a la de Francisco: una amistad que cambió a los dos, y que se parece a otras grandes amistades de la santidad, como la de Benito y Escolástica, o la de Diana d&apos;Andalò y el beato Jordán de Sajonia. Hoy, en su fiesta, el evangelio de Mateo 18 pone a un niño en el centro y pregunta por el verdadero tamaño de una vida. Una reflexión sobre la pequeñez, la amistad y las personas concretas que nos enseñan a creer.</p><p>Reflexion del Padre Max Cappabianca en el Templo Paroquial de Quillabamba 11.08.2026 </p><p>Imagen: San Damiano - Clara By Gunnar Bach Pedersen - Public Domain, commons.wikimedia.org </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Clara de Asís no fue una figura solitaria. Su historia se entiende junto a la de Francisco: una amistad que cambió a los dos, y que se parece a otras grandes amistades de la santidad, como la de Benito y Escolástica, o la de Diana d&apos;Andalò y el beato Jordán de Sajonia. Hoy, en su fiesta, el evangelio de Mateo 18 pone a un niño en el centro y pregunta por el verdadero tamaño de una vida. Una reflexión sobre la pequeñez, la amistad y las personas concretas que nos enseñan a creer.</p><p>Reflexion del Padre Max Cappabianca en el Templo Paroquial de Quillabamba 11.08.2026 </p><p>Imagen: San Damiano - Clara By Gunnar Bach Pedersen - Public Domain, commons.wikimedia.org </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19676540-clara-de-asis-amistad-en-dios.mp3" length="2527478" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/8r5gzgfcjgj1z49y9tdzeig5zcc7?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19676540</guid>
    <pubDate>Tue, 11 Aug 2026 08:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676540/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676540/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676540/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676540/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>202</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>El mar, la noche, la mano (Mt 14, 22-23)</itunes:title>
    <title>El mar, la noche, la mano (Mt 14, 22-23)</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme A veces avanzamos con todas nuestras fuerzas y no llegamos a ninguna parte — hasta que aprendemos a mirar hacia adelante y no hacia la tormenta. Homilia del 9.8.2026 en la Iglesia de Santa Ana / Quillabamba  19° domingo, año A  Imagen: Mike Yukhtenko en Unsplash Instagram @ya.maicle Instagram / Youtube: @patermaxop ]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>A veces avanzamos con todas nuestras fuerzas y no llegamos a ninguna parte — hasta que aprendemos a mirar hacia adelante y no hacia la tormenta.</em></p><p>Homilia del 9.8.2026 en la Iglesia de Santa Ana / Quillabamba </p><p>19° domingo, año A </p><p>Imagen: <a href='https://unsplash.com/de/@yamaicle?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Mike Yukhtenko</a> en <a href='https://unsplash.com/de/fotos/gewasserfoto-wfh8dDlNFOk?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a> Instagram @ya.maicle</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p><em>A veces avanzamos con todas nuestras fuerzas y no llegamos a ninguna parte — hasta que aprendemos a mirar hacia adelante y no hacia la tormenta.</em></p><p>Homilia del 9.8.2026 en la Iglesia de Santa Ana / Quillabamba </p><p>19° domingo, año A </p><p>Imagen: <a href='https://unsplash.com/de/@yamaicle?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Mike Yukhtenko</a> en <a href='https://unsplash.com/de/fotos/gewasserfoto-wfh8dDlNFOk?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText'>Unsplash</a> Instagram @ya.maicle</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19676519-el-mar-la-noche-la-mano-mt-14-22-23.mp3" length="3647312" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/w3alycxs6wuuje12s2hrlvttxis5?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19676519</guid>
    <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 08:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676519/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676519/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676519/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676519/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>300</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>En recuerdo del Padre Luis Verde OP</itunes:title>
    <title>En recuerdo del Padre Luis Verde OP</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme Fray Luis María Verde Irisarri fue un misionero dominico que dedicó 50 años de su vida a la misión en la Amazonía peruana, especialmente en la región de Quillabamba. Conocido por su espíritu fraterno, su compromiso pastoral y su habilidad para combinar la predicación con un profundo sentido práctico —desde reparar motores hasta construir puentes—, dejó una huella imborrable en las comunidades que sirvió.  Reflexión un año después de su muerte, del Padre Max Cappabianca OP ...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Fray Luis María Verde Irisarri fue un misionero dominico que dedicó 50 años de su vida a la misión en la Amazonía peruana, especialmente en la región de Quillabamba. Conocido por su espíritu fraterno, su compromiso pastoral y su habilidad para combinar la predicación con un profundo sentido práctico —desde reparar motores hasta construir puentes—, dejó una huella imborrable en las comunidades que sirvió. </p><p>Reflexión un año después de su muerte, del Padre Max Cappabianca OP </p><p>7 Agosto 2026 en Templo Paroquial de Quillabamba</p><p>https://www.selvasamazonicas.org/quienes-somos/fr-luis-maria-verde-irisarri/ </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p>Fray Luis María Verde Irisarri fue un misionero dominico que dedicó 50 años de su vida a la misión en la Amazonía peruana, especialmente en la región de Quillabamba. Conocido por su espíritu fraterno, su compromiso pastoral y su habilidad para combinar la predicación con un profundo sentido práctico —desde reparar motores hasta construir puentes—, dejó una huella imborrable en las comunidades que sirvió. </p><p>Reflexión un año después de su muerte, del Padre Max Cappabianca OP </p><p>7 Agosto 2026 en Templo Paroquial de Quillabamba</p><p>https://www.selvasamazonicas.org/quienes-somos/fr-luis-maria-verde-irisarri/ </p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19676492-en-recuerdo-del-padre-luis-verde-op.mp3" length="1709157" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/odbelx9c5lnw40eogjpvlsgzfbd0?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19676492</guid>
    <pubDate>Fri, 07 Aug 2026 08:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676492/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676492/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676492/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19676492/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>140</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
  <item>
    <itunes:title>La Transfiguración: antes de la moral, un encuentro</itunes:title>
    <title>La Transfiguración: antes de la moral, un encuentro</title>
    <itunes:summary><![CDATA[Escríbeme  En la fiesta de la Transfiguración del Señor, la homilía advierte contra un malentendido frecuente: creer que la fe cristiana se reduce a la moral. Antes que un comportamiento correcto, está la experiencia que transforma —el encuentro con Cristo en el Tabor. Una reflexión sobre el asombro de Pedro, la "Sehnsucht" que sostiene la vida espiritual y el lema dominico contemplata aliis tradere.   Imagen: Joseph Mallord William Turner: Luz y color (teoría de Goethe) – La mañana...]]></itunes:summary>
    <description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p> En la fiesta de la Transfiguración del Señor, la homilía advierte contra un malentendido frecuente: creer que la fe cristiana se reduce a la moral. Antes que un comportamiento correcto, está la experiencia que transforma —el encuentro con Cristo en el Tabor. Una reflexión sobre el asombro de Pedro, la &quot;Sehnsucht&quot; que sostiene la vida espiritual y el lema dominico <em>contemplata aliis tradere</em>. <br/><br/>Imagen: Joseph Mallord William Turner: Luz y color (teoría de Goethe) – La mañana después del Diluvio – Moisés escribiendo el libro del Génesis (1843)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></description>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="https://www.buzzsprout.com/2639318/fan_mail/new">Escríbeme</a></p><p> En la fiesta de la Transfiguración del Señor, la homilía advierte contra un malentendido frecuente: creer que la fe cristiana se reduce a la moral. Antes que un comportamiento correcto, está la experiencia que transforma —el encuentro con Cristo en el Tabor. Una reflexión sobre el asombro de Pedro, la &quot;Sehnsucht&quot; que sostiene la vida espiritual y el lema dominico <em>contemplata aliis tradere</em>. <br/><br/>Imagen: Joseph Mallord William Turner: Luz y color (teoría de Goethe) – La mañana después del Diluvio – Moisés escribiendo el libro del Génesis (1843)</p><p>Instagram / Youtube: @patermaxop</p>]]></content:encoded>
    <enclosure url="https://www.buzzsprout.com/2639318/episodes/19671654-la-transfiguracion-antes-de-la-moral-un-encuentro.mp3" length="3498458" type="audio/mpeg" />
    <itunes:image href="https://storage.buzzsprout.com/jna7i0y53elyrgcg2owwg6nw203w?.jpg" />
    <itunes:author>P. Maximiliano Cappabianca OP</itunes:author>
    <guid isPermaLink="false">Buzzsprout-19671654</guid>
    <pubDate>Thu, 06 Aug 2026 20:00:00 -0500</pubDate>
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19671654/transcript" type="text/html" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19671654/transcript.json" type="application/json" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19671654/transcript.srt" type="application/x-subrip" />
    <podcast:transcript url="https://www.buzzsprout.com/2639318/19671654/transcript.vtt" type="text/vtt" />
    <itunes:duration>287</itunes:duration>
    <itunes:keywords></itunes:keywords>
    <itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
    <itunes:explicit>false</itunes:explicit>
  </item>
</channel>
</rss>
